NADA QUE VENDER

Posted By pfbontempi on Ene 15, 2026


NADA QUE VENDER


¿Cómo transformar la nada en algo?  Lo han preguntado algunos físicos en relación al comienzo del Universo: ¿Puede de la nada salir algo?

La “nada del alma vacía” es otra cosa; para algunos un tormento, paro otros su máximo deseo. 

Y luego “la nada” del sinsentido. Estando llenos de actividad, trabajo y consumo, hay un vacío que quema. ¿Cómo transformar el vacío existencial, que se ha adueñado de los corazones, que rebalsa las ciudades, en algo? 

¿Cómo transformar la nada en algo? Es una buena pregunta para alguien que no tiene nada que vender. 

¿Quizá transformar ese vacío en la sonrisa leve de la Mona Lisa frente al misterio del mundo?


¡Oh! ¡La píldora de la felicidad! Está hecha de agua seca, de aire concentrado, de fuego frío, de madera líquida, todo eso mascado y macerado con mucha saliva, litros de saliva y kilos de paciencia. 

¡Fabricarla y venderla! Lo fundamental para este producto será el Packaging y el Marketing, y el Swing, por supuesto. ¿Qué es la felicidad sin Swing?

Mi inocente píldora de la felicidad: “Vacío Enlatado”. ¿Qué laboratorio la buscaría? ¿Quién sería capaz de fabricarla y quién el loco que la comprara? Parece mentira, pero ¡hay miles de interesados!

La droga perfecta ha de ser barata, muy barata. Porque la felicidad es para todo el mundo. O debiera serlo. 

Mil recetas. —Respire puro “prana”. Contemple el cielo estrellado. Conserve el equilibrio de la columna—. Parece sencillo y debe serlo. 

Pero la gente vive hacinada en grandes ciudades. El campo ha sido expropiado para uso industrial. Comprar una vivienda es prohibitivo. El cielo urbano es denso y el firmamento no se ve. ¿Y en los días despejados? Todos van demasiado apurados para fijarse. 


Los maestros espirituales no tienen nada que vender. Ni los auténticos ni los fake. Gurdgieff se inventó el órgano “kundabuffer” y Jesús el “Reino de los cielos”. Ambos fueron aclamados y acusados de charlatanes. 

¿Cuál es la verdad del vacío que corroe nuestros corazones? ¿Quizás sea verdad que el “órgano de la felicidad” se nos atrofió hace siglos? ¿Es verdad que al “Reino de los Cielos” estamos todos invitados pero que nadie se presenta a recoger la entrada? 


Ya no tengo nada que vender. Vendí mi herencia, mis títulos, los que tuve y los que pude tener. Vendí información y alguna gota de conocimiento. Vendí mi alma a precio de saldo. “Benditos los pobres de espíritu”, escuché decir. Y me he quedado desnudo y mortal ante un Universo implacable. 

Los negocios de Dios caminan solos. Y los negocios del Mundo se mueven automáticos por la inercia de comprar y vender para sobrevivir. 

Seguro que en algún súper laboratorio están desarrollando la píldora de la felicidad. Yo no la compraré porque será muy cara, y eso es comprensible: los pobres ricos necesitan rentabilizar su inversión.


Me quedaré con la píldora de los pobres. Abrazarse en invierno, compartir la comida siempre sobria, mirarse a los ojos, tocarse y besarse con amor. 

Mucho amor. 

Sigue siendo gratis. 

P.Francisco Bontempi

Médico y Psicoterapeuta

NADA QUE VENDER