2—ESPERANZA: MODELOS SOCIALES (Reflexiones sobre la Esperanza)

Posted By pfbontempi on Dic 16, 2025


MODELOS SOCIALES Y NUEVAS ALTERNATIVAS //

En psicoterapia individual, a un individuo desesperanzado le ayudamos a visualizar opciones de futuro. Solo que en el nivel colectivo esto es muy difícil. Un modelo social se convierte en proyecto político y eso rápidamente cae en la picadora de la polarización, el desacuerdo y la ruptura. Los múltiples desacuerdos solo llevan a la consagración de la inercia, al triunfo de “las cosas son como siempre han sido”, al desencanto.

El relato colectivo que una sociedad genera, o el relato individual que un individuo masculla en su cabeza, puede ser tan negro que no deja lugar a la esperanza.  Frente al relato negro han de haber opciones luminosas, claras y posibles.


Solo que los relatos negros venden mejor. El estrés y la adrenalina ¿valen más que la distensión y la oxitocina? A veces parece que necesitamos llegar al extremo del conflicto para plantearnos un cambio. Y como aún no estamos en el fondo negro de la olla, todos intentamos mantener la ilusión anestesiada de que lo peor no llegará, que todo seguirá igual. ¿Quién quiere la esperanza en otro mundo si ya vivimos en el mejor de los mundos posibles? 

En lo individual, a veces necesitamos una potente “ruptura” para abrirnos a contemplar nuevas formas para nuestra existencia personal. A veces una persona se plantea cambiar (dejar de fumar, por ejemplo, divorciarse o cambiar de trabajo) solo cuando ya se ha enfermado gravemente. En lo colectivo ¿necesitamos una gran crisis para abrirnos a “otras alternativas”, a una reorganización social? Sería estúpido esperar una gran guerra, o una crisis mayúscula para cambiar las cosas.

No pretendo acotar la gravísima disyuntiva social en que estamos con esta simplificación, solo comparto reflexiones en voz alta. ¿En qué “modelo de mundo” nos encontramos?

A— “LA CHARCA”

Se nos enseñó que de las guerras del SXX salió triunfante el capitalismo anglófono: impuso su modelo al mundo mientras el comunismo y el fascismo fueron derrotados, porque eran ‘malos’. Entendimos que la sociedad libre es capitalista y buena, que permite el juego abierto del enriquecimiento personal y la explotación de la naturaleza con tres reglas simples: comprar, vender y cobrar. En este modelo, tal como ocurre en el “monopoli”, el mejor jugador se queda con todo y los demás “pagan peaje”.

Pero el juego ha evolucionado hasta la plutocracia en que estamos: el tecno-feudalismo descrito por Varoufakis. Un empresario mediático está hoy sentado al mando del tablero y rodeado por su corte: los grandes explotadores de la naturaleza, los dueños de la tecnología a los que pagamos para ser modernos, por el agua que bebemos, la energía que consumimos, los combustibles que malgastamos, la salud y educación privadas, el crédito que controla nuestro banco, privado también. Esta es la corte de los grandes dueños, sus feudos particulares cada vez más concentrados, administradores del lucro y el capital, más rentable que cualquier trabajo corporal o mental.

¿Qué es el “mercado” en el que hoy jugamos todos? Llamo “la Charca” al modelo de sociedad que genera este juego de concentración. En la charca primitiva, el caldo biológico primigenio, ‘conviven’ muchos bichos simples, organismos unicelulares, paramecios, algas, hongos, una variedad de protozoos. Cada uno es un pequeño luchador y sobreviviente buscándose la comida, luchando por consolidar su pequeña parcela, devorando al que pueda tragar y evitando a los posibles tragones. Todos son libres: los que comen bien, los que sobreviven pasando hambre y los organismos más voraces de la charca también. A mi juicio este modelo, llevado al extremo, es el que está recalentando el planeta. Es un modelo predador y poco eficaz, de allí que muchos digan “ya no cabemos más, somos demasiados bichos en esta charca tan pequeña”, “no hay riqueza suficiente para todos”. ¿Qué alternativa hay a este modelo? 

B— EL “MODELO ORGANISMO”

La charca es un sistema primitivo, la evolución de la vida ha ido más allá y la ha convertido en un complejo sistema orgánico. Al principio las células aisladas se organizaron en el sistema «gusano primitivo»: un tubo con dos extremos constituyendo un organismo que compartía sus nutrientes entre individuos igualitarios. Mas tarde fue un cuerpo como el nuestro, con billones de células, (solo neuronas tenemos tantas como estrellas en nuestra galaxia), y todas eficazmente organizadas en el espacio limitado de nuestro cuerpo. El sistema orgánico garantiza alimentación justa y equilibrada, vivienda o espacio existencial para toda célula, respeto a cada una en su condición de ciudadano del organismo, miembro individual de la gran colectividad

Es un sistema cooperativo, no es un juego de competencia por “tener” o “luchar para sobrevivir”. Para el organismo el concepto de “el más rico de la charca” es una monstruosidad. En el “modelo orgánico” tal figura no existe, la consciencia social y colectiva ha creado un cuerpo inteligente de altísima eficacia, un cuerpo donde las necesidades individuales están cubiertas de forma equilibrada y justa para el conjunto, donde cada individuo puede dar lo mejor de sí mismo y encontrar satisfecha su pirámide de Maslow. 

Un cuerpo-social con estas características está gobernado por una consciencia colectiva y una inteligencia solidaria de altísima capacidad; en ella la corrupción del lucro personal, el egoísmo, no tiene lugar, pues entonces sería una célula cancerosa que engorda en desmedro de la colectividad. 

Podríamos especular que la inteligencia que gobierne un sistema así sería una súper IA. Actualmente muchos ponen en manos de estas nuevas herramientas el futuro de nuestra especie; solo que las actuales IA´s, obedientes al interés crematístico de sus dueños, están altamente contaminadas por los sesgos y patologías humanas: se ha descubierto que mienten o disimulan, presumen, buscan poder y son capaces de arrogancia, además de una notable irresponsabilidad. Pero, la depuración y evolución de esos sistemas es otra cuestión. 

La descripción de estas patologías sociales nos estimula a buscar las soluciones necesarias. La esperanza nos hace pensar que algún día existirá ese “cuerpo colectivo sano”. El modelo orgánico que he sugerido, solo es posible a partir de valores morales; y estos no solo son comunes a todas las religiones, sino que, como la moderna etología ha comprendido, tienen una base biológica e instintiva (la generosidad y el altruismo también existen entre los animales). Si salvamos a la naturaleza ella nos va a salvar a nosotros, pues a ella pertenecemos.

C— INDIVIDUO Y COMUNIDAD

La relación entre individuo y comunidad es clave, hay un circuito de retroalimentación entre ambos. Una familia estúpida engendra individuos estúpidos (aunque siempre haya excepciones). Una sociedad poco evolucionada, tipo charca, instruye y conforma a sus individuos para que preserven la disfuncionalidad colectiva. Pero, recíprocamente, los individuos tienen la capacidad de generar, mantener o modificar las estructuras sociales dentro de las que interactúan. 

Si las sociedades evolucionan a través de la evolución de sus individuos, como individuos tenemos una doble responsabilidad: responsabilidad personal”, para determinar nuestra forma, ritmo y valores de vida; y “responsabilidad social”, pues nuestra forma individual es parte del engranaje social, para bien o para mal.

Siendo nuestro desarrollo individual factor fundamental en la evolución social, y estando este determinado por valores y modelos educativos, en la tercera parte de estas “reflexiones sobre la Esperanza”, iré en busca de dos fundamentos de la misma: la “trascendencia del egoísmo personal” y el “agradecimiento”.  

Francisco Bontempi

Médico y Psicoterapeuta

2– ESPERANZA: MODELOS SOCIALES (Reflexiones sobre la Esperanza)