{"id":985,"date":"2024-12-19T20:15:35","date_gmt":"2024-12-19T20:15:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=985"},"modified":"2024-12-19T20:15:36","modified_gmt":"2024-12-19T20:15:36","slug":"prisma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/prisma\/","title":{"rendered":"PRISMA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong><mark style=\"background-color:#f78da7\" class=\"has-inline-color\">PRISMA<\/mark><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em><br><\/em><em>\u201cVeo a la consciencia como fundamental, y a la materia como un derivado de la consciencia\u201d.<\/em>&nbsp;Max Planck (padre de la f\u00edsica cu\u00e1ntica)<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f78da7\" class=\"has-inline-color has-black-color\">DEL AMOR<\/mark><\/strong>: El amor es m\u00e1s que encuentro, comunicaci\u00f3n, entendimiento, reconocimiento, o deseo. El amor es resonancia. La resonancia es el fen\u00f3meno de \u201cdos o m\u00e1s\u201d unificados en una vibraci\u00f3n compartida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No hay verdadero amor sin&nbsp;<em>desprendimiento,<\/em>&nbsp;sin soltarnos de esa parte nuestra que genera divisi\u00f3n, que crea frontera: el ego controlador. Soltar entonces, dejar ser, sin apego ni af\u00e1n de control o posesi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el control es un mecanismo de defensa necesario y frecuente, se alimenta del miedo y busca paliarlo. El miedo y la inseguridad llevan a la negaci\u00f3n del amor, al apego defensivo y la dependencia. El&nbsp;<em>apego<\/em>&nbsp;y la&nbsp;<em>dependencia<\/em>&nbsp;son los mayores enemigos del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo es enemigo directo del amor, o lo niega, o convierte al amor, de por si flexible, \u00e1gil y alegre, en rutina y automatismo, en una mascarada de la vitalidad creativa del amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La dependencia crea un sustituto del amor, un amor descafeinado que nunca llega a la plenitud de la resonancia; se queda siempre en frustraci\u00f3n y deseo de un \u201calgo m\u00e1s\u201d inalcanzable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<em>frustraci\u00f3n de los deseos<\/em>&nbsp;lleva a la recriminaci\u00f3n y al reproche; estos se convierten, inevitablemente, en rechazo, ruptura y mayor frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El apego y la dependencia surgen de la debilidad, del temor a perder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br>El\u00a0<em>estado de debilidad<\/em>\u00a0est\u00e1 asociado a una desconexi\u00f3n, (del sujeto que la experimenta), con su naturaleza m\u00e1s profunda o naturaleza esencial. Esta situaci\u00f3n suele ser aprendida y condicionada por nuestras experiencias infantiles. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La vida es una escuela que comienza en la infancia, all\u00ed aprendemos tanto a experimentar la resonancia del amor, como a encerrarnos en las defensas caracteriales, la c\u00e1scara que protege nuestra debilidad. Nuestra c\u00e1scara est\u00e1 directamente emparentada con la c\u00e1scara de nuestros padres.<\/p>\n\n\n\n<p>El temor es una experiencia natural en la infancia. El ni\u00f1o o ni\u00f1a necesita seguridad biol\u00f3gica y an\u00edmica para crecer sano\/a. Por esa necesidad se apega y se deja modelar (consciente e inconscientemente) por su entorno primario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El modelaje infantil a veces resulta ser un aprendizaje negativo, un c\u00famulo de condicionamientos del car\u00e1cter, una forma de personalidad, que le dificulta en su vida adulta \u201cel vuelo del amor\u201d, la plenitud del ser, la confianza en s\u00ed mismo y el desarrollo de su potencial.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Sin embargo, sean cuales sean los condicionamientos formativos que nos afecten, seguimos siendo sujetos dotados con un potencial innato para el amor, para la creatividad y el aprendizaje; pues todo esto es \u201cnatural\u201d y la naturaleza es nuestra parte m\u00e1s poderosa. Confiar en nuestra naturaleza es un componente fundamental del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>La grandeza del&nbsp;<em>verdadero amor<\/em>&nbsp;proviene del desprendimiento, y \u00e9ste de la seguridad. El verdadero amor es desprendido, no posesivo; es generoso y permite al ser amado ser tal como es, por lo tanto, no exige ni espera reciprocidad. El verdadero amor ama, sin calcular la reciprocidad del intercambio.<\/p>\n\n\n\n<p>La confianza es el pilar en que se afirma el amor. Al mismo tiempo, el amor es alimento de la confianza.<\/p>\n\n\n\n<p><br>No hay&nbsp;<em>gozo mayor<\/em>&nbsp;que el encuentro de dos seres en su plena capacidad de amar: para ellos est\u00e1 claro que \u201cel amor es Uno\u201d. El amor es el encuentro de dos confianzas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La sombra de la desconfianza se alimenta de aprendizajes negativos previos y es enemiga directa del amor.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El&nbsp;<em>amor que calcula<\/em>&nbsp;la \u2018medida del amor\u2019 no es verdadero amor, sino un c\u00e1lculo de conveniencias que surge del ego defensivo, lo delimita y termina por amurallar sus fronteras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br>Mientras m\u00e1s profundo y verdadero el amor, m\u00e1s simple es.&nbsp;<em>Lo m\u00e1s simple perdura.<\/em>&nbsp;Lo complejo tarde o temprano se deteriora.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f78da7\" class=\"has-inline-color\">DE LA LUZ<\/mark>:<\/strong>&nbsp;El Amor y la Luz son dos caras de lo mismo.&nbsp;<em>El amor ilumina<\/em>. La luz ense\u00f1a la&nbsp;<em>unidad de las contradicciones<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br>La luz es uno de los misterios m\u00e1s profundos de la naturaleza, es ubicua y dual, es corp\u00fasculo y onda al mismo tiempo; es materia y pura energ\u00eda. Es simpl\u00edsima, est\u00e1 aqu\u00ed y all\u00ed al mismo tiempo, y es constante, nada es m\u00e1s constante que su velocidad. Ella expresa o encarna todas las contradicciones, al mismo tiempo que las sintetiza en su absoluta simplicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><br>La energ\u00eda del sol, que es luz, se acumula en las plantas y animales que comemos:&nbsp;<strong><em>estamos hechos de luz<\/em><\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra condici\u00f3n humana, la \u201cLuz\u201d se materializa como \u201cCuerpo\u201d, y \u201cConsciencia\u201d, ella es el sustrato resonante en que se experimenta el \u201cAmor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El amor, al igual que la luz, reduce las contradicciones y las sintetiza en \u201cla pura unidad del ser\u201d. El amor, como la luz, es cuerpo y consciencia al mismo tiempo, est\u00e1 aqu\u00ed y all\u00ed al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El amor ilumina la Realidad y le da sentido<\/em>; no siendo ese sentido, otro distinto a la pura simplicidad de la luz y la consciencia. Amor, luz y consciencia son \u00abunificadores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo que, en&nbsp;<em>\u201cla constancia de<\/em>&nbsp;<em>la Luz\u201d<\/em>&nbsp;los cuerpos cambiantes y sus velocidades relativas encuentran lugar y referencia, en \u201c<em>la Consciencia\u201d<\/em>&nbsp;los fen\u00f3menos fragmentarios, lo inconstante y contradictorio, encuentra su hogar, descanso y disoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sentido de \u201ccomprender en s\u00ed las contradicciones\u201d, de ser un marco estable y simple para lo complejo y cambiante:&nbsp;<strong><em>Luz, Amor y Consciencia son lo mismo<\/em><\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br><em>\u00bfNo somos acaso tan materiales como nuestros cuerpos y tan inmateriales e inaprehensibles como nuestra consciencia?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f78da7\" class=\"has-inline-color\">DE LA CONSCIENCIA<\/mark>:&nbsp;<\/strong>El amor es consciencia simult\u00e1nea de uno y otro. Es un descubrimiento, tanto del otro ser, del ser amado, como de uno mismo, el ser amante.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La consciencia de uno y del otro est\u00e1 en la esencia de la resonancia amorosa. El que no tiene consciencia de s\u00ed mismo, o ignora al otro por exceso de autoimportancia, ha perdido el hilo del amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f78da7\" class=\"has-inline-color\">PRISMA<\/mark>:&nbsp;Imagina un prisma de tres caras<\/strong>: una cara es la Luz, otra el Amor, otra la Consciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabeza, Coraz\u00f3n y Esencia, son tres aspectos b\u00e1sicos del fen\u00f3meno humano, integran&nbsp;<em>el prisma que somos<\/em>&nbsp;y que nos define.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El prisma<\/em>&nbsp;<em>descompone la Unidad B\u00e1sica de la Realidad<\/em>&nbsp;en un espectro de niveles y aspectos del ser.<\/p>\n\n\n\n<p><br><mark style=\"background-color:#7bdcb5\" class=\"has-inline-color has-black-color\">La primera cara del prisma est\u00e1 en la\u00a0<\/mark><strong><mark style=\"background-color:#ff6900\" class=\"has-inline-color has-black-color\">cabeza<\/mark><\/strong><mark style=\"background-color:#7bdcb5\" class=\"has-inline-color has-black-color\"><strong>\u00a0<\/strong>pensante<\/mark>. Como en la mente del f\u00edsico o el agrimensor, la cabeza descompone la luz en un espectro de siete colores y varias longitudes de onda; ella analiza, separa y eval\u00faa, ella imagina modelos, define conceptos, plantea hip\u00f3tesis, especula y construye argumentos. La cabeza puede acercarse a la comprensi\u00f3n de \u201cla unidad de lo real\u201d, pero tambi\u00e9n puede convertir a la \u201cexperiencia de ser\u201d en delirio, en mera ilusi\u00f3n. La cabeza puede potenciar la inteligencia biol\u00f3gica del amor, apuntar a la unidad; pero tambi\u00e9n puede destruir al amor por exceso de juicio o sobre an\u00e1lisis y conducir a la fragmentaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><br><mark style=\"background-color:#00d084\" class=\"has-inline-color\">La segunda cara del prisma est\u00e1 en el<\/mark><strong><mark style=\"background-color:#ff6900\" class=\"has-inline-color\">\u00a0coraz\u00f3n<\/mark><\/strong>, en la experiencia emocional.\u00a0La energ\u00eda del amor es aqu\u00ed un rio l\u00edquido de poderoso flujo, un rio que abraza y unifica todo lo que encuentra a su paso. El\/la amante y su enamorada\/o descubren un paisaje iluminado con los mil colores del amor, en su coraz\u00f3n no caben el an\u00e1lisis ni la separaci\u00f3n pues all\u00ed todo es s\u00edntesis, un paisaje coherente y unitario. La emoci\u00f3n es una fuerza unificadora, contagiosa y expansiva. Pero, la emoci\u00f3n, la fuerza del afecto, puede ser tambi\u00e9n una fuerza disruptiva y separadora. El amor re\u00fane, el odio rompe y separa, aunque parad\u00f3jicamente, incluso en la ruptura del odio las partes \u00abodiantes\u00bb siguen unidas, como un polo al otro polo, en la unidad mayor que las comprende. Si estamos tristes o alegres no se confina solo al coraz\u00f3n, se compromete la totalidad del cuerpo y el resto de lo que somos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><br><mark style=\"background-color:#7bdcb5\" class=\"has-inline-color\">La tercera cara del prisma est\u00e1 en la<\/mark><strong><mark style=\"background-color:#ff6900\" class=\"has-inline-color\">\u00a0consciencia<\/mark><\/strong>: en ella, la variedad\u00a0<em>interminablemente cambiante<\/em>\u00a0de los \u201caspectos o fen\u00f3menos de lo real\u201d, (fen\u00f3menos intelectuales, afectivos y sensoriales), se sintetizan en la perfecta unidad de\u00a0<em>la matriz que les sostiene<\/em>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La consciencia es el campo com\u00fan en que se unifica lo diverso, lo que trasciende y sostiene a los fen\u00f3menos siempre cambiantes; es la luz que est\u00e1 all\u00ed y aqu\u00ed al mismo tiempo; es la energ\u00eda sustantiva por debajo del an\u00e1lisis de la cabeza, al mismo tiempo que el campo de energ\u00eda que confiere su fuerza unificadora al coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><br>En esta \u201cUnidad Natural del Ser que somos\u201d, unificaci\u00f3n y descomposici\u00f3n, an\u00e1lisis y s\u00edntesis, son los dos movimientos con que se desenvuelve nuestro proceso cognitivo. La cognici\u00f3n puede iluminar el camino a la comprensi\u00f3n de lo que somos, o generar el caos de la fragmentaci\u00f3n y el sin sentido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vive entonces para encarnar el misterio en que \u201cConsciencia\u201d, \u201cLuz\u201d y \u201cAmor\u201d son tres aspectos de lo mismo: la \u201cUnidad Natural del Ser que somos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>REFLEXIONES DE UN PSICOTERAPEUTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PRISMA<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRISMA \u201cVeo a la consciencia como fundamental, y a la materia como un derivado de la consciencia\u201d.&nbsp;Max Planck (padre de la f\u00edsica cu\u00e1ntica) DEL AMOR: El amor es m\u00e1s que encuentro, comunicaci\u00f3n, entendimiento, reconocimiento, o deseo. El amor es resonancia. La resonancia es el fen\u00f3meno de \u201cdos o m\u00e1s\u201d unificados en una vibraci\u00f3n compartida.&nbsp; No [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":993,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[187,3],"tags":[94,56,54,59,15,76],"class_list":["post-985","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas","category-textos","tag-campo-cognitivo","tag-consciencia","tag-esencia","tag-integracion-psicosomatica","tag-psicoterapia","tag-yo-superior"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=985"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/985\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":990,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/985\/revisions\/990"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/993"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}