{"id":981,"date":"2024-12-15T21:56:42","date_gmt":"2024-12-15T21:56:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=981"},"modified":"2024-12-15T21:56:42","modified_gmt":"2024-12-15T21:56:42","slug":"de-hormigas-y-hormiguero-un-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/de-hormigas-y-hormiguero-un-cuento\/","title":{"rendered":"DE HORMIGAS Y HORMIGUERO, un cuento"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>DE HORMIGAS&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La inmensidad de dios, el gran esp\u00edritu c\u00f3smico, le habl\u00f3 a una hormiga en el lenguaje de las hormigas: \u201cHay maravillas en la inmensidad celeste, prodigios en el fondo de la tierra, portentos en la red de los seres vivos, levanta tu cabeza y goza de saber que eres parte de todo esto\u201d. En ese lugar d\u00f3nde la cabeza se une con el tronco y salen las primeras patas, la hormiga sinti\u00f3 una especie de escalofr\u00edo. Pens\u00f3 que alguna hormiga trastornada le hab\u00eda hablado y gir\u00f3 la cabeza para ver de d\u00f3nde ven\u00eda la voz. \u201cNo me busques afuera, \u2014dijo la voz\u2014 el misterio est\u00e1 en lo que te mueve, en el n\u00facleo de tus tripas de hormiga\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo hay misterio \u2014se dijo la hormiga\u2014las claves para una vida plena siempre han estado en el hormiguero\u201d. Y record\u00f3 entonces las reglas de la buena vida: \u201cHaz tu trabajo con eficacia y paciencia de hormiga, as\u00ed tendr\u00e1s todo lo que necesitas para el buen vivir. Camina por la autopista 42 y en el punto 30 desv\u00edate a la derecha, busca gotas de prote\u00edna y tr\u00e1elas a casa. Nuestra especie est\u00e1 bendita entre todas las especies, sobrevivimos a cataclismos y nos adaptamos a todas las situaciones. Vuelve a casa y ofrece el fruto de tu labor en el altar de la Reina\u201d.&nbsp;&nbsp;As\u00ed recordaba la hormiga los c\u00f3digos maestros de su Clan mientras se afanaba en sus labores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eran tiempos revueltos, tambi\u00e9n en el hormiguero. Una sub especie de hormigas disidentes sembraban insidias antisistema: \u201cCansaos de vivir vidas absurdas. Tiene que haber un sentido superior que eleve nuestros esfuerzos, m\u00e1s all\u00e1 incluso de la corte de los z\u00e1nganos\u201d. \u201c\u00a1Que viva el placer! \u2014gritaban otras\u2014 tenemos demasiado trabajo y poco placer. \u00a1Que el barrio de los placeres se convierta en capital de nuestro hormiguero! Nuestra vida es demasiado corta. Inventemos la jubilaci\u00f3n que nos corone de placer, que nos convierta en reinas finalmente ociosas y disfrutonas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero luego ven\u00edan hormigas armadas con poderosos argumentos, tra\u00edan a la memoria cat\u00e1strofes antiguas y trabajo heroico; ellas pontificaban: \u201cEl trabajo siempre ha sido nuestra salvaci\u00f3n. Sigamos empe\u00f1adas con ah\u00ednco en la construcci\u00f3n del Hormiguero Celeste, el fruto de nuestra abnegaci\u00f3n siempre estuvo en el futuro de nuestra magn\u00edfica especie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Despu\u00e9s de varias aventuras de hormiga, con su gota de prote\u00edna a cuestas, volvi\u00f3 esa noche la hormiga al hormiguero. Record\u00f3 fugazmente las extra\u00f1as palabras que escuch\u00f3 en aquel ya lejano amanecer. \u201cVoy a hablar con mi Consultora de Consciencia, \u2014se dijo, y fue con aquella y le repiti\u00f3 las extra\u00f1as palabras que a\u00fan recordaba: \u201cHay maravillas en la inmensidad celeste, prodigios en el fondo de la tierra, portentos en la red de los seres vivos, levanta tu cabeza y goza de saber que eres parte de todo esto\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La consultora le aclar\u00f3: \u201cNo es un fen\u00f3meno extra\u00f1o escuchar esas voces, hay antiguas tradiciones que cuentan c\u00f3mo, mucho antes de la fundaci\u00f3n de nuestro Sagrado Hormiguero, las hormigas viv\u00edamos en familias aisladas y dispersas, a veces, incluso, como individuos solitarios que sobreviv\u00edan como pod\u00edan. No hab\u00eda otro futuro entonces sino sobrevivir. En esa \u00e9poca extra\u00f1a y b\u00e1rbara nacieron las ideas de un destino superior. Algunas hormigas trepaban a los \u00e1rboles m\u00e1s altos, llegaban a la \u00faltima rama y se sosten\u00edan en la \u00faltima hoja. A veces se quedaban all\u00ed toda la noche, atrapadas en el magnetismo con que se tejen las estrellas en el cielo. Fueron ellas las que hablaron de misterios, ellas acu\u00f1aron las voces extra\u00f1as y los pensamientos m\u00e1gicos que, a\u00fan a veces, brotan en nuestras cabezas de hormiga. Pero no te enga\u00f1es con esos arca\u00edsmos, c\u00f3mo t\u00fa sabes, en los tiempos modernos de nuestro Sagrado Hormiguero ya no hay misterio, hemos resuelto la ecuaci\u00f3n original y nuestra Sagrada Reina garantiza la paz y la comida que nos convierte en especie superior. Por supuesto que hay cosas enormes en los cielos y en las tierras, pero t\u00fa no te preocupes por eso: nuestras Hormigas Codificadoras ya han completado el cat\u00e1logo de las grandes preguntas, y afinado adem\u00e1s el dec\u00e1logo de las respuestas trascendentales. Descansa esta noche con tu coraz\u00f3n bien puesto y amanece ma\u00f1ana bien dispuesta a cumplir con tu destino de hormiga. Y que viva eternamente nuestro Sagrado Hormiguero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La hormiga de nuestra historia se durmi\u00f3 reconfortada: la voluntad parad\u00f3jica del dios de las hormigas se cumplir\u00eda a trav\u00e9s de las reglas del hormiguero: todo estaba bien, no exist\u00eda el misterio ni pregunta o respuesta que pudiera inquietarla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa noche tuvo un sue\u00f1o perturbador: se vio a s\u00ed misma convertida en un extra\u00f1o y enorme ser, casi tan grande como una torre de mil hormigas. Ten\u00eda ocho extremidades y una cabeza m\u00e1s bien peque\u00f1a. Caminaba erguida sobre cuatro patas inferiores y con las otras cuatro manipulaba objetos ajenos a su cuerpo. Sus ojos eran peque\u00f1os y penetrantes, dos adelante y dos atr\u00e1s. Su boca ocupaba casi todo el frente de la cara.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, cuando algo no encaja con los c\u00f3digos del hormiguero resulta autom\u00e1ticamente borrado, demasiado extra\u00f1o para ser procesado por las neuronas de una hormiga; y esto hizo el cerebro programado de la nuestra: borr\u00f3 de su consciencia de hormiga aquel sue\u00f1o junto con todo lo que no encajaba en sus c\u00f3digos de hormiga. Uf. \u00a1Qu\u00e9 alivio! Los sue\u00f1os solo sue\u00f1os son.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>DE HORMIGAS Y HORMIGUERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un cuento de Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DE HORMIGAS&#8230; La inmensidad de dios, el gran esp\u00edritu c\u00f3smico, le habl\u00f3 a una hormiga en el lenguaje de las hormigas: \u201cHay maravillas en la inmensidad celeste, prodigios en el fondo de la tierra, portentos en la red de los seres vivos, levanta tu cabeza y goza de saber que eres parte de todo esto\u201d. 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