{"id":635,"date":"2022-01-08T19:37:56","date_gmt":"2022-01-08T19:37:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=635"},"modified":"2023-09-16T15:41:36","modified_gmt":"2023-09-16T15:41:36","slug":"uno-de-enero-en-el-umbral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/uno-de-enero-en-el-umbral\/","title":{"rendered":"UNO DE ENERO, EN EL UMBRAL"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">ENTRE LA REALIDAD Y EL RELATO<\/span><\/h3>\n\n\n\n<p>Hoy es primero de enero. Deber\u00eda escribir mi carta a los reyes magos. Ha sido la fiesta de las intenciones generosas, de los buenos prop\u00f3sitos, cuando el rio del a\u00f1o se desborda y cambia el calendario. He recibido y reenviado im\u00e1genes, textos, frases c\u00e9lebres, peque\u00f1os videos que circulan por los circuitos interminables de la biblioteca de Babel, viniendo desde no s\u00e9 d\u00f3nde, pero seguro con la esperanza de alguien, con mi esperanza, con la esperanza de mis seres queridos. Tantas im\u00e1genes, miles de palabras, miles de voces, emociones y deseos; casi parece posible, por un d\u00eda, que el mundo sea bondadoso, o menos cruel, o un poco m\u00e1s humano. Hay tanta gente a la que amo. Me siento amado por tantos seres con quienes comparto este prodigio\/normal de existir, muchos hombres y mujeres, viejos y j\u00f3venes, ni\u00f1os y ni\u00f1as. El mundo es ciertamente hermoso y ahora parecemos apreciarlo mejor. Hay tanta humana nobleza en estas fechas, tanto amor y generosidad en nuestros corazones. Hoy es primero de enero, hace unas horas eran los fuegos artificiales que estallaban a lo largo del planeta mientras este giraba sobre s\u00ed mismo en el espacio. La media noche se desplazaba sobre esa l\u00ednea m\u00f3vil de guirnaldas y palmeras multicolores que anunciaban algo, no de la tierra, que giraba imp\u00e1vida, sino del mundo humano conmovido por el paso del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay algo que no se apaga en nuestros corazones, algo que sigue y que no es tiempo. La medianoche de hace unas horas ya es historia. \u2018Amanece, que no es poco\u2019, creo haber le\u00eddo esa frase, era el t\u00edtulo de una novela o algo as\u00ed: historias.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Los seres humanos somos contadores de historias. <em>Nuestras vidas reales las tejemos con<strong> el hilo de los cuentos que contamos y nos contaron.<\/strong><\/em> Es un amanecer donde todo est\u00e1 muy quieto. Los gallos cantaron por la ma\u00f1ana y el sol comenz\u00f3 a alumbrar el campo para que el verde se hiciera intenso y brillaran como joyas las gotas del roc\u00edo. Sin embargo se ha cubierto r\u00e1pido y el d\u00eda se ha vuelto m\u00e1s bien gris y nublado. Decimos que algo es gris porque no destaca, es igual a todo y se ha perdido en medio de la multitud gris. As\u00ed amaneci\u00f3 este primero de enero, con esperanza de luz para r\u00e1pidamente convertirse en el gris del \u2018todo sigue igual\u2019. Si no me dijese alguien que hoy es primero de enero no me lo creer\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 hoy es primero de enero? \u00bfPor qu\u00e9 no es diez de enero o quince de noviembre? \u00bfPorque no es treinta de febrero?<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 todo tan quieto en esta ma\u00f1ana del primero de enero. Parece que el tiempo no existiera. Nada se mueve. La televisi\u00f3n no est\u00e1 encendida, la radio tampoco. No hay peri\u00f3dicos y el ordenador est\u00e1 apagado. Pero mi coraz\u00f3n est\u00e1 vivo. Lo siento galopando en mi pecho. Y el fuelle de la respiraci\u00f3n sube y baja pausado y tranquilo. Parece que nada hubiera cambiado de ayer a hoy. Parece que el tiempo fuera una ilusi\u00f3n. Me lo han dicho, lo he pensado y a otros se los dije as\u00ed. Y sin embargo ha pasado el tiempo y a cada vuelta de hoja todo ha sido un poco diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el ni\u00f1o que fui y el viejo que soy, hay m\u00e1s que una vida completa: hay much\u00edsimas vidas. Cada ser que he amado es una vida que ha transformado la m\u00eda, que la ha roto y llenado de arrugas y grietas, como la tierra reci\u00e9n arada de la que brotan miles de dedos verdes, la naturaleza f\u00e9rtil en renovaci\u00f3n continua, dici\u00e9ndome que cada existencia es m\u00e1s que una vida, que cada uno es lo que ha amado, y que, si amamos miles de vidas, variadas y diferentes, as\u00ed de extensos nos hacemos. Porque todo lo que amamos es lo que somos. Somos el paisaje que amamos. Somos cada uno de los seres a los que hemos podido sentir, reconocer y amar.<\/p>\n\n\n\n<p>Frederick Perls, uno de los padres de la Gestalt, dec\u00eda que los terapeutas somos barrenderos, recogemos basura, despejamos las calles y las vidas; y tambi\u00e9n que somos prostitutas, amamos y compartimos un momento de amor, vendemos lo que somos, damos nuestro ser y saber por el dinero con que sobrevivimos. Y son buenas ideas para quitarnos la autoimportancia, que, en este oficio, a veces se infla m\u00e1s de la cuenta. He tenido la fortuna de dedicarme a esto, a experimentar el saber del ser y el sabor del amor, de su crudeza y dolor, a cambio del dinero que me permiti\u00f3 construir una casa y educar a mis hijos. La riqueza de mi vida no est\u00e1 en el dinero que cobr\u00e9 sino en la humanidad de aquellos con quienes compart\u00ed la m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida se termina con el a\u00f1o. Y con el a\u00f1o nuevo parece que comenzara una vida nueva. Pero en realidad es la misma, variopinta, m\u00faltiple, inabarcable interminable: y sin embargo una. La vida es una y la misma en todo y en todos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 s\u00e9 que hoy es primero de enero si su luz y sabor son los mismos de ayer?<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es primero de enero, porque ayer mis amigos y amigas estaban pose\u00eddos por el frenes\u00ed del 31 de diciembre, porque en la televisi\u00f3n cantaban las uvas y hab\u00eda petardos y fuegos artificiales. Y eso, recuerdo, fue apenas hace unas horas, ayer, justo antes de este amanecer silencioso, un poco gris y sin mayor historia. Habr\u00e1 que comer churros, las costumbres mandan. Somos seres de costumbres. <em><strong>Nuestro relato del tiempo se organiza sobre la tela de las costumbres. <\/strong><\/em>En medio de h\u00e1bitos y movimientos, a veces tan autom\u00e1ticos, ni siquiera nos damos cuenta que vivimos, no una historia, sino nuestra \u00fanica vida real. Pues, aunque lo confundamos, sigue siendo radicalmente diferente el relato de los d\u00edas al evento mismo y directo de existir.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir \u2018en el tiempo\u2019 es vivir \u2018dentro de una historia\u2019, y las historias en la mente del viejo se van disolviendo, hasta ya no saber qu\u00e9 d\u00eda es hoy. -Do\u00f1a Eutimia, buenos d\u00edas, dice el buen m\u00e9dico levantando mucho la voz porque sabe que do\u00f1a Eutimia est\u00e1 bastante sorda, -\u00bfsabe qu\u00e9 d\u00eda es hoy? Pero ella ya no vive en el tiempo del calendario y dir\u00e1 por decir cualquier d\u00eda de la semana. Es una pregunta trivial para apreciar el deterioro cerebral, porque los viejos van perdiendo la memoria y la noci\u00f3n del tiempo. Los relatos se han ido extraviando, mezclados, confundidos y disueltos entre sus c\u00e9lulas gastadas. En los viejos se pierde lo inmediato, como una charca que se va secando, dejando cada vez m\u00e1s a la vista el erial del fondo, quiz\u00e1s la lejana infancia, y m\u00e1s all\u00e1 de ella, la pura sensaci\u00f3n de ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el relato y el tiempo no solo lo pierden los viejos, cuando vamos a coger una borrachera, o nos ponemos a meditar, comenzamos bastante conscientes del calendario, del relato de que \u2018yo estoy aqu\u00ed\u2019, bebiendo una copa de m\u00e1s, o sent\u00e1ndome a meditar en un loto casi perfecto. Y luego \u2018perdemos el hilo\u2019, \u00bfqu\u00e9 te estaba diciendo? El hilo es la clave del relato, cuando se pierde \u00bfqu\u00e9 nos queda? \u00bfla realidad sin relato?, pero, \u00bfqu\u00e9 es ESO, la Realidad?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Somos seres culturales, es decir,<strong> vivimos con nuestro relato particular dentro del relato colectivo <\/strong>que llamamos cultura: el tiempo y las costumbres donde est\u00e1n dibujados nuestros d\u00edas<\/em>. Pero dif\u00edcilmente nos damos cuenta de hasta qu\u00e9 punto somos seres culturales, hasta qu\u00e9 punto estamos impregnados por algo que no es exactamente la realidad sino nuestra versi\u00f3n de ella, nuestra versi\u00f3n del tiempo, del calendario que nos haya tocado. \u2018Qu\u00e9 bueno eres\u2019. \u2018Qu\u00e9 mal te has portado\u2019. Todo lo que escuchamos de ni\u00f1os nos model\u00f3 y convirti\u00f3 en protagonistas de una historia, la historia de lo que somos. Y de repente el relato se est\u00e1 disolviendo, como los ecos de la fiesta y la borrachera de la noche vieja, como los dolores de la postura a la que compulsivamente se aferran el meditador y su esperanza, como la desmemoria del anciano. Se va disolviendo el relato. Y \u00bfqu\u00e9 queda al amanecer del primero de enero, cuando todas las voces, los brindis, el baile y las buenas intenciones, las esperanzas y deseos de salud, prosperidad y felicidad se han disuelto? \u00bfQu\u00e9 queda de la fiesta que promet\u00eda romper el tiempo? \u00bfQu\u00e9 queda cuando el relato se acaba? El relato, apoyado en la memoria y la consciencia del tiempo, buscaba atrapar y retener su fugacidad. La realidad implacable, aunque siempre f\u00e9rtil y generosa, ha roto todos los relatos y los seguir\u00e1 rompiendo, como las ra\u00edces de esos \u00e1rboles enormes, infiltradas entre las piedras de los templos del pasado, desmontando pacientemente sus historias.<\/p>\n\n\n\n<p>Las nubes grises del amanecer se han abierto dejando claros de un azul limp\u00edsimo. \u00a1Qu\u00e9 r\u00e1pido cambia todo! Los juegos de luces y sombras sobre el jard\u00edn se han vuelto rutilantes. La realidad es un diamante cuyo precio nadie puede alcanzar, con miles de facetas deslumbrantes, como los ojos de dios, como la mirada de un ni\u00f1o, como la luz sobre el roc\u00edo del jard\u00edn. Pronto se habr\u00e1n evaporado los \u00faltimos vestigios de la noche. Hoy es primero de enero. Dicen que \u2018el tiempo es una ilusi\u00f3n\u2019, pero tambi\u00e9n dicen que \u2018el tiempo no pasa en vano\u2019. Y las dos cosas son ciertas. El tiempo, en su dimensi\u00f3n de relato cultural, es la ilusi\u00f3n a la que todos nos aferramos para marcar el paso de los d\u00edas y las transacciones de nuestros negocios. Si no escribi\u00e9ramos cuentos y cuentas, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de la humanidad?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, <strong><em>hay una dimensi\u00f3n que se escapa por las rendijas del relato<\/em>.<\/strong> Y de repente el borracho comienza a cantar, con una voz y con una inspiraci\u00f3n que sus amigos no pueden sino aplaudir, porque est\u00e1 inspirado y est\u00e1 contento, porque es la fiesta de la vida, del coraz\u00f3n que late, de las v\u00edsceras agradecidas de seguir existiendo. Y el meditador, de repente se encuentra en una dimensi\u00f3n donde ya no hay hilo que seguir, donde ya no hay verdades solemnes, ni las estruendosas mentiras del mundo, donde solo hay el silencio y la belleza sobria del amanecer, dimensi\u00f3n donde cien brazos se abren sobre la extensi\u00f3n infinita, donde un solo campo lo est\u00e1 abrazando todo. Un instante sin fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de enero, en el umbral.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENTRE LA REALIDAD Y EL RELATO Hoy es primero de enero. Deber\u00eda escribir mi carta a los reyes magos. Ha sido la fiesta de las intenciones generosas, de los buenos prop\u00f3sitos, cuando el rio del a\u00f1o se desborda y cambia el calendario. 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