{"id":415,"date":"2021-03-27T15:00:45","date_gmt":"2021-03-27T15:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=415"},"modified":"2023-09-16T15:41:37","modified_gmt":"2023-09-16T15:41:37","slug":"el-cuento-en-un-cuadro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/el-cuento-en-un-cuadro\/","title":{"rendered":"EL CUENTO EN UN CUADRO"},"content":{"rendered":"\n<p>Antes de aprender a leer lo que llegu\u00e9 a leer, antes de vivir y saber lo que alcanc\u00e9 a saber, como ni\u00f1o peque\u00f1o me fascinaban los cuentos que contaba mi abuela. Hab\u00eda una vez \u2026 as\u00ed empezaba siempre. A veces sus historias se repet\u00edan, sin embargo siempre sonaban diferentes; quiz\u00e1 cambiaba la entonaci\u00f3n de una palabra, o eran nuevos personajes que aparec\u00edan en los huecos del viejo guion. Con los cuentos de mi abuela aprend\u00ed a descubrir el mundo que hab\u00eda dentro de m\u00ed; y a creer que el amor es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda una vez\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">TR\u00cdPTICO<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>-Habr\u00eda querido saber pintar, me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 te habr\u00eda gustado pintar? pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>EL CUADRO EVIDENTE<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>-Te podr\u00eda decir que es una manzana. Est\u00e1 sobre una manta escocesa, extendida en la yerba verde, junto al tronco de un gran \u00e1rbol. La orilla de un riachuelo refleja la luz de una tarde calma, tiene ondas muy suaves, casi se puede escuchar el murmullo del agua dulce. La luz se desliza sobre las ondas m\u00f3viles, entreveradas con la sombra de las hojas del \u00e1rbol. Hay luz y sombra. La temperatura es perfecta, debe de ser primavera. Podr\u00edamos estar totalmente desnudos y ser\u00eda el para\u00edso. El cielo est\u00e1 limpio, transl\u00facido. Junto a la manzana hay un pu\u00f1ado de almendras, un plato con una tortilla y un trozo de pan, de esos dorados que crujen al partirlos. Sobre otro plato m\u00e1s peque\u00f1o hay una cu\u00f1a de queso, un cuchillo y un tenedor de metal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hay alguien con su espalda apoyada en el \u00e1rbol, mirando al r\u00edo; est\u00e1 absorto en la belleza del lugar. Otra persona est\u00e1 tumbada sobre la manta, con la espalda recibiendo el sol, la cabeza de lado descansando entre las manos. Hay mucha placidez.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-Creo que tu cuadro ya ha sido pintado, le coment\u00e9. Hay muchas versiones del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es cierto, me dijo, pero no del cuadro que quiero pintar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Todo es copia de otra cosa. Hasta el sue\u00f1o que sue\u00f1as ya alguien lo so\u00f1\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-No importa. Cuando algo nace donde nacen los sue\u00f1os es irrepetible, me respondi\u00f3 imperturbable.<\/p>\n\n\n\n<p>-No te ofendas, por favor. La vida es este instante \u00fanico. Sin embargo, nada menos original que ella, clon\u00e1ndose en miles de copias de s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>-No me ofendes, aclar\u00f3.  Que soy una <em>copia original<\/em> ya lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cu\u00e9ntame entonces tu cuento, conclu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>LA ENTRETELA DEL CUADRO<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>-La tela es solo un pretexto, apariencia de otra cosa. Tendr\u00edamos que hacer como Alicia en el espejo: desgarrar la superficie pintada y entrar en el cuadro, vivir en su entretela, convertirnos en la materia de esa pintura viva.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora t\u00fa est\u00e1s con la espalda apoyada en el \u00e1rbol, contemplando al r\u00edo. En tus labios hay una brizna de yerba que libera su sabor, levemente \u00e1cido, mientras la chupas. Mi cuerpo est\u00e1 extendido sobre la manta. Pero la luz no se detiene en mi piel, entra, traspasa el fr\u00e1gil tejido de nuestras ropas que parecen estarse quemando, arden, se deshacen. Tu y yo somos una especie de antorcha, un fuego vivo; esto ya es otro cuadro. La luz entra y nos anega, se fragmenta y multiplica en hilillos de lava ardiente, energ\u00eda que circula entre el cuerpo de millones y millones de c\u00e9lulas. Alcanzo a distinguir la silueta en sombra de grandes \u00f3rganos, y entre ellos inmensos espacios, lagos enormes de un fulgor crepuscular, vast\u00edsimos espacios siderales, nebulosas sobrehumanas, galaxias envueltas en velos de colores indescriptibles. Se agitan al viento, impulsadas por corrientes cuya magnitud es imposible descifrar. Son cuerpos de tama\u00f1os que escapan al m\u00e1s grande de los lienzos. Millones de puntos de luz concentrada parpadean su melod\u00eda celeste, y resuenan al mismo tiempo aqu\u00ed, en las ondas de este r\u00edo, sobre al bajo continuo y pl\u00e1cido del agua. Una aguililla acaba de descender del cielo como una flecha, ha cogido entre sus garras una peque\u00f1a serpiente que se deslizaba entre la yerba, ahora cuelga en el aire mientras ambas se elevan alej\u00e1ndose hacia el sur. La luz se deshace en tonos iridiscentes sobre las plumas del ave y las escamas multicolores de la serpiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se qued\u00f3 en silencio. -Todo est\u00e1 dentro tuyo, me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Todo est\u00e1 dentro tuyo, respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Su relato nos llev\u00f3 a un espacio que era el mismo adentro y afuera. Cada una de nuestras c\u00e9lulas era un peque\u00f1o sol en combusti\u00f3n, ampl\u00edsimas nubes estelares, mol\u00e9culas gal\u00e1cticas entrelazadas, espirales doblados un mill\u00f3n de veces sobre s\u00ed mismos, se deshac\u00edan y extend\u00edan, concentraban y explotaban: un origami portentoso. Las prote\u00ednas eran pinceladas vivas que hablaban y cantaban a lo largo de un r\u00edo cuyas orillas no alcanz\u00e1bamos a distinguir.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfDe d\u00f3nde viene este r\u00edo, le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAd\u00f3nde va este r\u00edo? me respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-Al origen, al comienzo, a la eternidad de la Luz.<\/p>\n\n\n\n<p>El pintor que no pintaba permaneci\u00f3 en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cuanta belleza Dios m\u00edo, murmur\u00e9. Aunque no sepas pintar he visto tu pintura.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-left wp-block-heading\"><strong>EL CUENTO EN EL CUADRO<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>-Quer\u00eda pintar el para\u00edso, afirm\u00f3 con decisi\u00f3n, y agregando en voz muy baja \u2026 <em>antes de perder con \u00e9l la vida<\/em>. \u00bfNo son lo mismo Vida y Para\u00edso? A<em>ll\u00ed estaba la manzana, al comienzo de todo. Y no era fruta prohibida sino nuestra, sobre la manta de lana escocesa que hab\u00edamos tejido con nuestras propias manos; quiz\u00e1 tu hab\u00edas hecho la tortilla, y yo hab\u00eda cortado el queso, o viceversa. Nunca fue una fruta prohibida, era luz concentrada que com\u00edamos, la masc\u00e1bamos, se hac\u00eda jugo y deshac\u00eda, en miles de hilos iluminados por nuestras arterias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-T\u00fa buscabas el para\u00edso, y terminaste cont\u00e1ndome un cuento. Yo buscaba el alma que cont\u00f3 la vieja historia, y encontr\u00e9 la tuya: \u201cy <em>Dios, al principio, estaba en medio de todo, y todo lo que de all\u00ed nac\u00eda era su luz, y su luz respiraba y se expand\u00eda en cada fibra de su creaci\u00f3n, y era un cuerpo de energ\u00eda sutil e infinita<\/em>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Y t\u00fa y yo sonre\u00edamos junto a la manzana. Y ya la hab\u00edamos mascado.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EGO Y RELATO<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 quer\u00eda contar con este <em>Tr\u00edptico<\/em>? \u00bfTe acuerdas? El Yo se levanta como un \u00e1rbol sobre su ra\u00edz primordial; su ra\u00edz es parte natural del tejido que unifica a todas las cosas. De all\u00ed crece un tronco identificado con un territorio llamado Ego, el yo. \u00c9ste expande sus ramas y sus miles de hojas abiertas al lenguaje, se ha convertido en Moi, en relato, percepci\u00f3n y modelo del mundo. Hay cuentos sagrados y cuentos profanos, pero todos han nacido en el campo cognitivo de un sujeto cognoscente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia evoca el sabor de la esencia. Para algunos el Yo es solo el yo superior, como una pulpa sin c\u00e1scara. Pero la fruta real tiene pulpa y c\u00e1scara. Mir\u00e9mosla completa entonces. El Yo es un proceso evolutivo. La ignorancia tiene tantos caminos como r\u00edos diferentes, y todos para llegar a la sabidur\u00eda de un \u00fanico mar. No se trata de eliminar al ego sino de completar su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni tu ni yo somos ajenos al rio de la ignorancia, ni estamos separados del mar de la sabidur\u00eda. Nunca quise creer lo que dijera otro sin probarlo, ni he pretendido que nadie crea en mi relato. Sin embargo, no puedo negar la portentosa Realidad que, metaf\u00f3ricamente, pintura y cuento describieron. Hay una Realidad fundamental que est\u00e1 aqu\u00ed mismo esperando a ser descubierta. La verdad es un hallazgo esencial en cada consciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El mito del para\u00edso tiene un \u00e1rbol al centro, un Yo superior cuyas ra\u00edces penetran hacia la profundidad del fuego original. Un \u00e1rbol vivo que crece, que evoluciona, que cambia, mientras el flujo suave de su savia murmura yYyYyoOoOo, sin que eso sea un ladrido, ni un golpe, ni un desgarro o una ruptura; solo el murmullo de la Vida extendi\u00e9ndose por las ramas abiertas, anhelantes de la luz que las abraza desde fuera \u2026 y las sostiene por dentro: la misma Luz.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo superior es el \u00e1rbol del para\u00edso. \u00bfTe atreves a comer del fruto que tu mism@ eres?<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>EL CUENTO EN UN CUADRO<\/strong><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de aprender a leer lo que llegu\u00e9 a leer, antes de vivir y saber lo que alcanc\u00e9 a saber, como ni\u00f1o peque\u00f1o me fascinaban los cuentos que contaba mi abuela. 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