{"id":407,"date":"2021-03-07T23:52:26","date_gmt":"2021-03-07T23:52:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=407"},"modified":"2023-09-16T15:41:37","modified_gmt":"2023-09-16T15:41:37","slug":"los-contrapuntos-del-ego-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-contrapuntos-del-ego-ii\/","title":{"rendered":"LOS CONTRAPUNTOS DEL EGO II"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cTodo enfermo construye una fantas\u00eda inconsciente, y una teor\u00eda consciente, acerca de su enfermedad (o de su vida) y de la forma en que podr\u00eda curarse (o realizarse). La meta del procedimiento psicoanal\u00edtico es obtener un cambio en la significaci\u00f3n de una historia. Este cambio, que equivale a una re-significaci\u00f3n de los hechos, s\u00f3lo puede consolidarse como transformaci\u00f3n irreversible, como cambio en el estado de una estructura\u201d.&nbsp; L. Chiezza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">LOS CONTRAPUNTOS DEL EGO&nbsp; II<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EGO Y VOLUNTAD<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n del yo o ego est\u00e1 asociada a la de voluntad: yo quiero, yo decido, yo hago, yo mando, yo me someto, yo me recojo, yo me expando, yo te acepto, yo te rechazo, yo pongo tales condiciones.<strong> La voluntad es una fuerza vital y el sello que define al yo.<\/strong> En la naturaleza hay voluntades fuertes y voluntades d\u00e9biles, ocurre con los animales y con nosotros. La voluntad est\u00e1 en la ra\u00edz de nuestros movimientos y construcciones, modos de vida y en el destino o trayectoria que nuestras acciones configuran.<\/p>\n\n\n\n<p>En occidente, el amargo <strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-sobre-la-voluntad-en-la-naturaleza\/9788420609638\/2048010\"><code>Schopenhauer<\/code><\/a><\/mark><\/strong>, enganchado a un pesimismo desvitalizado y oscuro,\u00a0la vio sin embargo\u00a0 como <strong>la fuerza<\/strong> fundamental de la naturaleza y del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>En oriente, <strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-karma-yoga\/9789501706260\/354029\"><code>Vivekananda<\/code><\/a><\/span><\/strong>,&nbsp;inspirado en la cultura hind\u00fa, vio tambi\u00e9n en la voluntad a la ra\u00edz de toda acci\u00f3n o karma, comprendiendo que: <em>nuestra voluntad genera karma o movimiento, y que esto desencadena nuevas situaciones, reacciones del entorno, que condicionan nuestra evoluci\u00f3n y determinan un nuevo paisaje frente al cual la voluntad se volver\u00e1 a definir.&nbsp; Y as\u00ed en una continua espiral evolutiva.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta evoluci\u00f3n retroalimentada plantea <em>un problema determinista<\/em>, ya que, si la acci\u00f3n del sujeto se genera en un <strong>yo-ego anclado a su pasado<\/strong>, (a sus inercias familiares y estructuras sociales condicionantes), la acci\u00f3n que de all\u00ed nazca, impregnada por ese origen, le llevar\u00e1 a cerrar un c\u00edrculo que le fija a\u00fan m\u00e1s a su pre-determinaci\u00f3n. Pues la voluntad no es una fuerza absoluta, sino que act\u00faa necesariamente a trav\u00e9s de condicionantes biol\u00f3gicos y sociales; estos pueden atrapar a la voluntad, como un campo magn\u00e9tico a una viruta de hierro, cerrando as\u00ed al proceso evolutivo sobre s\u00ed mismo, convirtiendo al ego en un nudo ciego, atrapado en una espiral de repeticiones, lo que Freud llam\u00f3 <em>\u2018compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n\u2019<\/em>, un rasgo de la neurosis.<\/p>\n\n\n\n<p>Para evitar este determinismo egotista y anti evolutivo Vivekananda propone el camino del karma-yoga, la <strong>\u2018acci\u00f3n desinteresada\u2019;<\/strong> en la misma l\u00ednea el budismo plantea la actitud de <strong>compasi\u00f3n y desprendimiento<\/strong>; y las tres grandes religiones monote\u00edstas, juda\u00edsmo, cristianismo e islam, describen <strong>la generosidad y el amor al otro<\/strong> tanto como a uno mismo. En todas las culturas se sugiere o predica (aunque no se practique) abrir la c\u00e1psula del ego, salir del c\u00edrculo de confort, descubrir y aceptar la multiplicidad de yoes que constituye la humanidad. <strong>Y este es el camino del altruismo, <\/strong>apuntando hacia la esencia de lo humano, origen mucho m\u00e1s antiguo y profundo que el de nuestra familia o cultura particular.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La voluntad, por otra parte, es una noci\u00f3n ligada a la de libertad<\/strong>, concepto discutible que podemos definir como \u2018<em>posibilidad de ejercer la voluntad\u2019<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EGO Y LIBERTAD<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La RAE define a la libertad como \u201cla facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, o de no obrar, por la que es responsable de sus actos\u201d. La he llamado concepto discutible porque <strong><em>\u00bfSomos realmente libres de tomar el camino del ego\u00edsmo o el del amor altruista?<\/em><\/strong> e incluso, m\u00e1s ramplonamente, \u00bfsomos libres de votar izquierda, derecha o abstenernos? \u00bfO elegimos predeterminados por condicionamientos biol\u00f3gicos, medi\u00e1ticos e hist\u00f3ricos?<\/p>\n\n\n\n<p>De forma espont\u00e1nea y natural todos tenemos <strong>una sensaci\u00f3n de libertad<\/strong>, asociada a ese n\u00facleo<em> generador de impulsos hacia la acci\u00f3n<\/em> que llamamos voluntad; y la nuestra no es muy diferente a la del animal salvaje: se mueve seg\u00fan su naturaleza, que, aunque est\u00e9 condicionada, es la suya, pues enjaulado sufre. Es libre quien puede ejercer su voluntad y moverse con ella. El preso no es libre de ir donde quiera. Y los ciudadanos \u2018normales\u2019 tampoco pueden ir donde quieren <em>sino donde pueden<\/em>. Poder moverse, en nuestro mundo amurallado, est\u00e1 cada vez m\u00e1s condicionado por el complejo entramado pol\u00edtico-socio-econ\u00f3mico. Para el animal, los l\u00edmites de su movilidad selv\u00e1tica est\u00e1n determinados por las caracter\u00edsticas del nicho ecol\u00f3gico al que pertenece. En nosotros, animales h\u00edper domesticados, educados y civilizados, <strong>los l\u00edmites de nuestra movilidad est\u00e1n determinados por \u2018normas\u2019,<\/strong> barreras y reglas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, libertad no es lo mismo que movilidad:<\/strong> hay esclavos de su ego programado, con mucho dinero, que tienen amplia movilidad y que carecen de la libertad de un l\u00facido Mandela, encarcelado durante treinta a\u00f1os. Est\u00e1 claro que no somos libres de atravesar muros ni volar sin un artefacto, pues estamos en primer lugar determinados por nuestra naturaleza biol\u00f3gica, y en segundo lugar por el mundo condicionado y condicionante que nos haya tocado en suerte. Nuestra voluntad solo se puede ejercer dentro de los muros de esta doble naturaleza, biol\u00f3gica y cultural. Y como nuestra movilidad es limitada, nuestra libertad es m\u00e1s una \u2018libertad interior\u2019, libertad de consciencia y pensamiento, libertad de reflexi\u00f3n y comprensi\u00f3n. Pi\u00e9nsese por un momento en la severa restricci\u00f3n de movilidad del gran f\u00edsico Stephen Hawking, encadenado a una terrible inmovilidad, y sin embargo capaz de mover la energ\u00eda en sus circuitos neuronales buscando el conocimiento del Universo que nos incluye.<\/p>\n\n\n\n<p>Una m\u00e1quina no tiene libertad para salirse de sus posibilidades pre establecidas, y el ego, en buena medida, es una m\u00e1quina programada para seguir patrones de car\u00e1cter predeterminado; las personalidades y destinos humanos suelen ser bastante predecibles. Dado que nuestra voluntad, como fuerza impulsora de la acci\u00f3n, est\u00e1 condicionada por el entorno que configur\u00f3 al ego, (y que nos inclin\u00f3 a gustos, apetencias, instintos, capacidades y posibilidades de movimiento), prefiero hablar entonces de <strong>\u2018autonom\u00eda existencial\u2019<\/strong>, un concepto m\u00e1s relativo y menos absoluto que el de libertad. Solo nos podemos mover, dentro de los par\u00e1metros que nos definen, en una estrecha banda donde <em>estamos dotados de esta relativa autonom\u00eda existencial<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EGO Y AUTONOM\u00cdA EXISTENCIAL<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>A pesar de esta autonom\u00eda, <strong>dif\u00edcilmente podemos cruzar el l\u00edmite de nuestras incapacidades.<\/strong> Podemos discriminar nuestras circunstancias y tomar decisiones, seg\u00fan la evaluaci\u00f3n que hagamos; podemos comprender que nuestras decisiones y acciones afectan a nuestro entorno, convirti\u00e9ndose en \u2018consecuencias\u2019 que rebotar\u00e1n sobre nosotros mismos. Sin embargo, ensanchar la banda y ampliar nuestros l\u00edmites es un trabajo sobre la estructura del ego mismo, una tarea de crecimiento que exige disciplina, m\u00e1xima dedicaci\u00f3n y compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de estos l\u00edmites dependen de nosotros, otros son medioambientales. El miedo, por ejemplo, es un l\u00edmite interno que restringe nuestros movimientos. Un sueldo escaso o un fusil en la espalda son un l\u00edmite externo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L\u00cdMITES INTERNOS<\/strong>. <strong>Car\u00e1cter y personalidad son un conjunto de normas<\/strong> <strong>y programas<\/strong> (conscientes e inconscientes) que enmarcan la autonom\u00eda del Ego dentro del molde que le auto define e identifica con una forma: \u2018yo soy as\u00ed\u2019. Nuestra forma es un l\u00edmite que resultar\u00e1 <em>superable o insuperable<\/em> seg\u00fan el grado en que estemos adheridos, identificados o anclados a esa forma.<\/p>\n\n\n\n<p>El Ego o Yo funciona inercialmente, con independencia de la consciencia. En buena medida es inconsciente de su realidad corporal, de ella solo percibe escasas se\u00f1ales: me duele la cabeza o \u00a1qu\u00e9 bien me siento! Si no somos un mec\u00e1nico profesional, el funcionamiento del Yo suele ser tan autom\u00e1tico como la conducci\u00f3n que hacemos de nuestro coche, adem\u00e1s de un par de se\u00f1ales en el cuadro de mandos percibimos algunos detalles del paisaje exterior, pero viajamos desconectados de su naturaleza m\u00e1s profunda y esencial, ignoramos lo que realmente est\u00e1 ocurriendo en la m\u00e1quina, tal como desconocemos, con frecuencia, las entretelas donde se cocina el relato del Moi. A veces atisbamos, sin embargo, la posibilidad de una realizaci\u00f3n mayor, intuiciones que pueden activar nuestro crecimiento hacia el estadio siguiente en la evoluci\u00f3n del ego: el Yo Superior.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L\u00cdMITES EXTERNOS.<\/strong> M\u00e1s all\u00e1 del ego, en un c\u00edrculo de mayor radio y afect\u00e1ndole directamente, hay un nuevo conjunto de normas, programas y condiciones: la serie de circunstancias ecol\u00f3gicas, socio-pol\u00edticas y econ\u00f3micas que configuran \u2018el mundo\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfC\u00d3MO ES LA RELACI\u00d3N ENTRE EL YO Y EL MUNDO?<\/em><\/strong><em> <\/em>Esto var\u00eda seg\u00fan el grado de consciencia que cada sujeto tenga de s\u00ed mismo y de su entorno. Algunos egos no ver\u00e1n la relaci\u00f3n y se percibir\u00e1n desvinculados, separados y ajenos: &#8211;<em>el mundo no va conmigo, yo paso, estoy al margen, soy diferente-<\/em> arrastrando con <strong>esta ilusi\u00f3n de separaci\u00f3n<\/strong> al propio cuerpo, pensado como una entidad independiente de los otros y del ambiente. Otros egos, en cambio, tendr\u00e1n una clara consciencia de su medio y actuar\u00e1n en consecuencia. Entre un extremo y otro hay un abanico de percepciones de esta relaci\u00f3n, determinadas todas por los moldes caracteriales y cognitivos de cada sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>El yo act\u00faa en el mundo como una palanca movida por la vitalidad y la voluntad, consecuentemente es un instrumento que afecta al desarrollo del mundo y al desenvolvimiento de nuestro ser. Sin embargo, con frecuencia nuestro ser termina convertido en un conjunto de limitaciones condicionadas, y el ego en un condicionante negativo de esa posible evoluci\u00f3n. <strong>Conocerlo entonces es eficaz, pues, ya que es muy dif\u00edcil cambiar al mundo, es m\u00e1s \u00fatil ganar autoconsciencia y ampliar los l\u00edmites de nuestra autonom\u00eda existencial, crecer hacia la amplitud del &#8216;Yo Superior&#8217;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras no hayamos conseguido suficiente consciencia de lo que somos y de c\u00f3mo funcionamos es imposible que seamos libres de nosotros mismos. La primera limitaci\u00f3n reside en nosotros: de all\u00ed <strong>la m\u00e1xima latina \u2018vincet qui se vincit\u2019 (vence el que se vence a s\u00ed mismo)<\/strong>. Solo que conocernos nos plantea la inevitable necesidad de conocer el medio al que pertenecemos; pues dos aspectos aparentemente tan diferentes, \u2018yo\u2019 y \u2018mundo\u2019, est\u00e1n absolutamente imbricados.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">\u00bfDISOLUCI\u00d3N O MADURACI\u00d3N DEL EGO?<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El concepto de <em>disoluci\u00f3n o muerte del ego, <\/em>usado con frecuencia, es muy posible que est\u00e9 relacionado con un sentimiento de culpabilidad ancestral, tan bien reflejado en varias mitolog\u00edas: <em>hay algo malo en el yo y este debe morir<\/em>. Sin embargo, como hemos visto, el yo no es una arquitectura definitiva e inmutable sino un proceso que cumple una funci\u00f3n en el conjunto del ser, dinamismo que evoluciona a trav\u00e9s de los avatares vitales: gestaci\u00f3n, infancia, adolescencia, juventud y madurez, son fases a trav\u00e9s de las que es posible discernir lo que <strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-miedo-a-la-vida\/9788493667948\/1256275\"><code>Alexander Lowen<\/code><\/a><\/mark><\/strong><code> <\/code>llam\u00f3 el &#8216;sino&#8217;,<strong> o modo caracter\u00edstico con que cada sujeto est\u00e1 inmerso en un \u2018<strong>guion de vida\u2019,<\/strong> guion coherente con las manifestaciones del <strong>\u2018personaje\u2019<\/strong>. El sino de ese personaje se desarrolla a partir de la gen\u00e9tica b\u00e1sica y de una personalidad marcada por <em>el entorno socio-familiar, all\u00ed se forja el entramado caracterial que con el tiempo se manifestar\u00e1 como el personaje que cada uno act\u00faa en el gran teatro del significado. <strong>El \u2018personaje\u2019 es el \u2018Moi\u2019, la representaci\u00f3n del yo implicado en su guion vital<\/strong>.<\/em> Las contradicciones internas de este personaje, forjadas en las contradicciones de su ambiente original, suelen llevar al rechazo del propio ego, lo que es un s\u00edntoma de neurosis; en vez de intentar eliminarlo es m\u00e1s \u00fatil conocerlo, comprenderlo y aprender a usar ese instrumento a trav\u00e9s de su maduraci\u00f3n, crecimiento y superaci\u00f3n de contradicciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El yo cumple una doble funci\u00f3n: como <strong>organizador de la acci\u00f3n<\/strong> del sujeto y como filtro <strong>operativo del mismo<\/strong>. El ego filtra la Realidad convirti\u00e9ndola en percepci\u00f3n. Su discurso es: <em>yo soy el filtro que integra ciertos aspectos de la realidad y rechaza otros<\/em>. Y realidad es que necesitamos discriminar, elegir, seleccionar, para poder funcionar en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 posibilidades tiene el Yo de superar este sino, modificar su gui\u00f3n de vida, cambiar el marco o personaje? Hay cambios que se generan dentro y otros que vienen de afuera. Las grandes sacudidas del entorno, tanto ecol\u00f3gicas como sociopol\u00edticas, tensan y convulsionan las estructuras caracteriales y eg\u00f3ticas de los individuos. El mundo pone a prueba a cada sujeto, hasta hacer evidente lo que cada uno es. En la crisis de 1933 muchos sujetos se suicidaron y otros experimentaron grandes mutaciones del car\u00e1cter. <strong><em>La actual crisis, con estas fuertes sacudidas de lo que somos y de lo que creemos ser, nos invita a grandes cambios, y, eventualmente, a una realizaci\u00f3n superior.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero los cambios que nos vienen \u2018de afuera\u2019 tienen m\u00e1s de imposici\u00f3n o fatalidad que de evoluci\u00f3n liberadora; como con la paradoja de los conquistadores: arrasaban un poblado ind\u00edgena para hacer repetir a los sobrevivientes -yo soy libre gracias a esta liberaci\u00f3n-. &nbsp;Los est\u00edmulos externos pueden servir para despertar nuestras posibilidades internas, tal como la tierra reci\u00e9n arada activa a ciertas semillas latentes. Sin embargo, el camino de realizaci\u00f3n del Yo, evolucionando desde su ra\u00edz primordial hacia el descubrimiento de la dimensi\u00f3n esencial, de la realidad transpersonal, ocurre por las cualidades \u00edntimas de la semilla, aunque tambi\u00e9n y necesariamente, por la presencia de las condiciones adecuadas para su germinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los objetivos de toda buena psicoterapia es el <strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-cuatro-brazos-del-conocimiento\/\"><code>conocimiento<\/code><\/a><\/span><\/strong> de lo que somos y de c\u00f3mo funcionamos. <strong>&nbsp;<\/strong><em>El proceso reflexivo, la b\u00fasqueda de objetivar lo que somos, el conocimiento experimental y su deconstrucci\u00f3n anal\u00edtica<\/em>, convierten en conocimiento consciente lo que hasta ah\u00ed era funcionamiento autom\u00e1tico. Y es precisamente el conocimiento, (que no informaci\u00f3n), lo que abre el camino a la realizaci\u00f3n y madurez del yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta realizaci\u00f3n ocurre en un proceso de doble sentido donde<strong> deconstrucci\u00f3n y construcci\u00f3n se simultanean. En una v\u00eda descendente <\/strong>hay una deconstrucci\u00f3n progresiva del software-neuronal, del conjunto de programas condicionados y condicionantes de nuestro ego; se va desagregando la m\u00e1quina y convirtiendo en \u2018conocimiento consciente\u2019. Mientras tanto, <strong>en la v\u00eda ascendente<\/strong>, el yo primordial, con auto evidencia de su ra\u00edz esencial, superando las compulsiones viscerales del Je y la identificaci\u00f3n con el relato y personaje del &#8216;Moi&#8217;, emerge hacia la plena realizaci\u00f3n del <strong>Yo superior<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El homo realizado, el ser iluminado, el ser en estado de gracia, la plenitud\/vacuidad de nuestra naturaleza original, son <em>la unidad funcional de un ser que incluye integralmente todo lo que somos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">CONSCIENCIA SIMULT\u00c1NEA\/CONSCIENCIA SECUENCIAL<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Para que se haga efectiva la posibilidad que promete la esencia hace falta que se desarrolle una capacidad de <strong>\u2018<em>atenci\u00f3n multifocal<\/em>\u2019.<\/strong> A trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n y otras t\u00e9cnicas, se despierta un <em>estado de simultaneidad<\/em>, donde el sujeto experimenta como<em> todo lo que es est\u00e1 ocurriendo al mismo tiempo. <\/em>En este estado de \u2018<strong>Consciencia Simult\u00e1nea\u2019<\/strong> el Yo superior es capaz de estar all\u00ed y aqu\u00ed al mismo tiempo, en los pies tanto como en las manos, en el latido del coraz\u00f3n como en el ritmo respiratorio, en lo visceral y en lo \u00edntimo mental, en el entorno material y en lo sutil espiritual: es una <strong>experiencia de la Unidad Esencial del Ser.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este no es nuestro estado habitual. Una de las caracter\u00edsticas del ego inmaduro es la <strong>\u2018Consciencia Secuencial\u2019<\/strong>, modalidad de la consciencia caracterizada por la fragmentaci\u00f3n; cual efecto de un foco circunscrito y err\u00e1tico est\u00e1 siempre saltando de una cosa a la otra, enfocando aqu\u00ed y luego all\u00ed, colgando del tren variable del pensamiento, a<em> merced de est\u00edmulos externos<\/em>. En el estado de consciencia secuencial <em>podemos pensar, pero no experimentar<\/em> esa unidad superior que trasciende los vaivenes y discontinuidades de esta forma inferior de consciencia. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay much\u00edsimas t\u00e9cnicas, disciplinas y ejercicios espirituales, que abren el camino a la consciencia simult\u00e1nea, a ese momento m\u00e1s despierto y menos autom\u00e1tico, estado de alerta (awareness) a ese algo esencial que est\u00e1 <em>simult\u00e1neamente en todo lo que somos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">\u00bfUN EGO ESPIRITUAL?&nbsp;<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Este modelo de un \u2018ego natural\u2019 a muchas personas les produce rechazo, les parece materialista, sin darse cuenta de la <em>profunda sutileza espiritual de la realidad material<\/em>; optan por afirmar que el ego es una ilusi\u00f3n, una especie de fantasma sin sustancia que habita en el cuerpo y degrada al esp\u00edritu. -Quiero quitarme al ego, dicen, -para experimentar la plenitud de mi naturaleza espiritual. Por <strong>SU CREENCIA ESPIRITUAL<\/strong> creen en un yo trascendente, al que imaginan ajeno al cuerpo y al entorno material, se apoyan en el relato de un <strong><em>ego espiritual<\/em><\/strong> que existir\u00eda en el cuerpo, del mismo modo que un piloto habita su veh\u00edculo, al que abandona una vez agotada su trayectoria para residir en un mundo inmaterial. En este evidente dualismo, la parte noble es el esp\u00edritu y la materia un saldo menor. Se ha invertido en 180 grados la creencia materialista: el postulado es ahora el de <em>un yo conectado con una realidad divina y no material, un yo ajeno al cuerpo y a la biolog\u00eda,<\/em> cuya naturaleza pertenece a otra dimensi\u00f3n, a la de cuerpos et\u00e9ricos, esp\u00edritus desencarnados, almas en pena o gloria, \u00e1ngeles y demonios; <em>creencias<\/em> en todo caso, para no llamarlas hip\u00f3tesis, de lo que es la Realidad que nos incluye.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA CREENCIA MATERIALISTA<\/strong> es exactamente la mismo, solo que al rev\u00e9s: la realidad material-energ\u00e9tica y el cuerpo org\u00e1nico son la cuesti\u00f3n b\u00e1sica, y el ego espiritual la ilusi\u00f3n, el fantasma inexistente.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas opiniones mutuamente excluyentes \u00bfno son acaso la misma, solo que le\u00eddas desde dos \u00e1ngulos diferentes? Dejo al buen lector la respuesta; quiz\u00e1s al final sea cuesti\u00f3n de lenguaje y conocimiento; o de fe, \u00bfo de los esquemas mentales de cada uno?<\/p>\n\n\n\n<p>Ni uno ni otro modelo han resultado satisfactorios a mi raz\u00f3n reflexiva y meditativa. El tipo de ego que analizo en estos art\u00edculos es <strong>una expresi\u00f3n espiritual de la naturaleza material<\/strong>; es una estructura que evoluciona y emerge de forma natural en una realidad que es material, por supuesto, pero que, al mismo tiempo, revela su naturaleza espiritual a trav\u00e9s de las peculiaridades de esta entelequia que hemos llamado yo o ego.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">UN YO TRINITARIO<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de meditar y reflexionar sobre los distintos \u00e1ngulos desde los que hemos mirado al EGO, me quedo, por ahora, con el esquema que aqu\u00ed estoy esbozando: <strong>El YO es un punto virtual<\/strong> en el encuentro de tres fuerzas que, tal como en la <strong>Y<\/strong>, se unen en un punto central. En esta triangulaci\u00f3n cualquiera de ellas puede hacerse proporcionalmente m\u00e1s grande y dominar sobre las otras, o estar equilibradas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-contrapuntos-del-ego-i\/\"><code>El YO es la concurrencia de tres yoes<\/code><\/a><\/mark> funcionalmente diferentes: el<em> \u2018yo primordial\u2019, inseparable del sustrato m\u00e1s profundo del ser, ligado a la Realidad Natural de la que emerge; <\/em>el <em>\u2018Yo (Je)\u2019<\/em>, determinado por los automatismos del car\u00e1cter, los condicionamientos emocionales y la fuerza visceral<em>; y<\/em> el<em> \u2018Moi o m\u00ed mismo\u2019 <\/em>generado en la autoimagen y su relato convertido en personaje<\/strong>. Es necesario, sin embargo,comprender que el yo no es exactamente una suma de yoes, ni el ser una suma de partes, hay una sola naturaleza que evoluciona ocupando ciertos espacios y desarrollando determinadas funciones. Estos tres aspectos del ego no son excluyentes, sino que se incluyen mutuamente. La descripci\u00f3n que hacemos de un \u00e1rbol constituido por ra\u00edz, tronco y follaje no lo <em>separa<\/em> en esas partes: la naturaleza de la ra\u00edz se prolonga en el tronco y este se extiende por las ramas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas tres nociones del yo son las que utilizamos en los diferentes juegos terap\u00e9uticos<\/strong>. El concepto de \u2018juego terap\u00e9utico\u2019 desconcierta mucho a quien desconoce la pr\u00e1ctica de estos asuntos: la palabra \u2018juego\u2019 es una mala adaptaci\u00f3n del ingl\u00e9s, \u00e1mbito ling\u00fc\u00edstico en el que se desarroll\u00f3 el concepto de \u2018rol play\u2019, siendo \u2018play\u2019 una palabra que vale para \u2018juego\u2019 y tambi\u00e9n para \u2018actuaci\u00f3n\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos juegos, actuaciones o movimientos se desarrollan sobre tres ejes:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UNO<\/strong>: El eje del \u2018ni\u00f1o\/a interior\u2019, con su narcisismo primario, sus necesidades y apegos, sus berrinches emocionales, sus heridas originales, su fuerza emocional y visceral <strong>(Je)<\/strong>, es el eje dominante en la primera infancia, de 0 a 7 a\u00f1os. El <strong>\u2018Yo primordial\u2019<\/strong> es un sustrato a\u00fan m\u00e1s antiguo, est\u00e1 impl\u00edcito en un ser que es pura naturaleza, el feto primero y el ni\u00f1o intrauterino luego, ajenos a cualquier adscripci\u00f3n cultural. La segunda infancia, de 7 a 14 es una compleja transici\u00f3n entre el primer y segundo eje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DOS<\/strong>: El eje del \u2018ego-autoimagen\u2019 <strong>(Moi),<\/strong> con su sofisticado andamiaje de car\u00e1cter y personalidad, sus programas intelectuales, sus filtros perceptivos, sus modelos y relatos de s\u00ed mismo, sus justificaciones, sus auto explicaciones. Aunque no exclusivo, es el eje dominante en la adolescencia, de 14 a 21 a\u00f1os, donde ya se ha perfilado claro un tipo de personaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TRES<\/strong>: El tercer eje, donde <strong>el \u2018Yo superior\u2019<\/strong>, que hasta este momento solo ha sido una capacidad potencial, aparece ahora como la fuerza que impulsa a todos los aspectos del ser hacia su totalidad. Es el impulso de unificaci\u00f3n que nace en una naturaleza esencialmente unitaria, es la fuerza que recoge e integra al Yo primordial con las etapas siguientes de su evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En el Yo superior emerge la Esencia, <\/em>iluminando la <em>totalidad simultanea de lo que el ser es,<\/em> <em>como un campo de aceptaci\u00f3n e integraci\u00f3n<\/em> Es la <strong>plenitud de la integraci\u00f3n psicosom\u00e1tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este <strong><em>campo unificado<\/em><\/strong>, se reconoce la relativa individualidad del Yo primordial, devenido en Yo superior; pero no se lo experimenta como independiente del entorno, ni desligado o disociado de la Realidad, del Universo o de la Humanidad. El Yo superior, plenamente fundido, es capaz de objetivar y poner en evidencia tanto al \u2018Je\u2019 y su fuerza visceral como al \u2018Moi\u2019, cuyos condicionamientos particulares y programas culturales ha trascendido.<\/p>\n\n\n\n<p>El Yo superior y el Campo esencial que le integra, van m\u00e1s all\u00e1 de las identificaciones biol\u00f3gicas y culturales del ego inmaduro, con todo lo que de separaci\u00f3n hay en ellas. Son el sost\u00e9n de lo que podemos llamar <strong>Consciencia Superior<\/strong>, amplitud objetiva, m\u00e1xima autonom\u00eda existencial, compasi\u00f3n por los seres y sus vidas, amor incondicional; aqu\u00ed reside el fundamento e inspiraci\u00f3n, tanto del conocimiento cient\u00edfico, como del conocimiento m\u00edstico-espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>El sujeto que ha trabajado <strong>desarrollando una maestr\u00eda de s\u00ed mismo<\/strong> puede reducir la rama del \u2018Je visceral\u2019 a pr\u00e1cticamente cero; tambi\u00e9n puede desidentificarse del \u2018Moi\u2019, de su personaje, del yo relato y la auto imagen, reduciendo dr\u00e1sticamente esa rama de la \u2018Y\u2019. Cuando esas reducciones ocurren se hace evidente el \u2018Yo primordial\u2019, como germen del emergente \u2018Yo superior\u2019, profundamente conectado con la Naturaleza Real.<\/p>\n\n\n\n<p>En la realizaci\u00f3n del \u2018Yo superior\u2019 ya no hay m\u00e1s una entidad separada sino un <strong>ser plenamente integrado con la Realidad<\/strong>. Y as\u00ed fluye en ella, interdependiente, solidario y cooperativo, sustancia de su sustancia y esencia de su esencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u2018Yo superior\u2019 se ha superado la contradicci\u00f3n entre materialismo y espiritualismo, los diferentes brazos del conocimiento confluyen en una Realidad con may\u00fascula que es tanto <strong>espiritualidad materializada<\/strong> como <strong>materia espiritualizada<\/strong>; y estas cuestiones ya no son teor\u00eda o relato sino la <strong>pura experiencia de Ser.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">CERRANDO EL CONTRAPUNTO<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Para experimentar esa Unidad esencial: <\/strong>B\u00f3rrense todas las im\u00e1genes que estas reflexiones pudieron haber generado en su mente. P\u00f3ngase a meditar (no importa la t\u00e9cnica utilizada con tal que sea efectiva) hasta que desaparezca toda representaci\u00f3n de s\u00ed mismo\/a, que se disuelva toda auto referencia; hasta que la <strong>\u2018Y\u2019<\/strong> de los tres ejes se convierta en el \u2018punto\u2019 virtual de un ego evanescente, hasta que se haga evidente esa \u2018Consciencia Simult\u00e1nea\u2019; donde sea clara e indudable la experiencia de <strong><em>\u2018la unidad y simultaneidad del ser\u2019.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como el Yo visceral es pura acci\u00f3n, emoci\u00f3n y movimiento, en este proceso no luchas por contenerlo, simplemente lo observas. Tampoco luchas por deshacer o desmontar tu relato, simplemente lo observas, tal como se configura en tu mente, como un eco de tu hacer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Emerge entonces, evidente en s\u00ed misma, <strong>la presencia esencial, como el sustrato de toda acci\u00f3n o movimiento, como la simultaneidad de la diversidad que eres<\/strong>. <em>Sin la esencia que le conecta con el conjunto del ser, el ego puede parecer una estructura densa y s\u00f3lida, pero no pasa de ser, sin esa referencia a la totalidad, un sin sentido, un mero aspecto del ser, separado dentro de s\u00ed mismo y separado del entorno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La esencia es \u2018ESO\u2019 que pone en evidencia al nexo entre las partes que nos constituyen, que ilumina la conexi\u00f3n inseparable entre el individuo y el todo, la que hermana a la parte con su contexto, que re\u00fane al ser consigo mismo; \u2018es que es lo que es\u2019, en ausencia de cualquier representaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, el EGO que no haya evolucionado a Yo superior, es un programa de supervivencia que retroalimenta la identificaci\u00f3n con sus condicionamientos, un nudo con tendencia a cerrarse sobre s\u00ed mismo, un conjunto de programas y compulsiones del car\u00e1cter. Y, sin embargo, a pesar de su incapacidad, en ese ego tripartito reside la posibilidad y la esperanza de realizar y comprender su unidad esencial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfVerdad que el lenguaje puede enredar much\u00edsimo las cosas? Sin embargo, esta es la herramienta que usamos para construir los <em>mapas cognitivos<\/em> de lo que somos, para dibujar nuestros personajes, para entender nuestros guiones y, eventualmente, para separar el grano de la paja y dilucidar nuestra esencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Lo que no puede ser dicho<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Qu\u00e9 dicho ha sido mil veces<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Y otras diez mil nombrado<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Sin poder ser acotado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Y mucho menos descrito.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Lo que no puede ser dicho<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Lo que no puede ser visto<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1El vac\u00edo sombrero del mago!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1La sorprendente creaci\u00f3n<\/em>!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1La esencia!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">LOS CONTRAPUNTOS DEL EGO II<\/span><\/strong><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libertad no es lo mismo que movilidad: hay esclavos de su ego programado, con mucho dinero, que tienen amplia movilidad y que carecen de la libertad de un l\u00facido Mandela, encarcelado durante treinta a\u00f1os.<br \/>\nMientras no hayamos conseguido suficiente consciencia de lo que somos y de c\u00f3mo funcionamos es imposible que seamos libres de nosotros mismos. La primera limitaci\u00f3n reside en nosotros: de all\u00ed la m\u00e1xima latina \u2018vincet qui se vincit\u2019 (vence el que se vence a s\u00ed mismo). <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":353,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[178,3],"tags":[84,82,81,74,83,85,75,54,63,59,76],"class_list":["post-407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-textos","tag-autonomia-existencial","tag-consciencia-secuencial","tag-consciencia-simultanea","tag-ego","tag-ego-espiritual","tag-ego-y-voluntad","tag-egoismo","tag-esencia","tag-esencia-humana","tag-integracion-psicosomatica","tag-yo-superior"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=407"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":677,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/407\/revisions\/677"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}