{"id":383,"date":"2021-01-15T22:10:37","date_gmt":"2021-01-15T22:10:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=383"},"modified":"2023-09-16T15:41:37","modified_gmt":"2023-09-16T15:41:37","slug":"acerca-de-las-normas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/acerca-de-las-normas\/","title":{"rendered":"ACERCA DE LAS NORMAS"},"content":{"rendered":"\n<p>Hab\u00eda empezado una serie de art\u00edculos \u2018en busca de la esencia\u2019, cuando vino Navidad tray\u00e9ndome aquel post con \u2018Carta por la Madre Tierra\u2019. Ahora ya corre veloz el a\u00f1o 2021 y, si bien contin\u00fao elaborando esa serie, las circunstancias me empujan en otra direcci\u00f3n: el a\u00f1o ha empezado revuelto, la pandemia prolongada ha aumentado un sentimiento de hartazgo, personas en mi entorno reaccionan con ganas de romper normas y l\u00edmites, mientras que a nivel colectivo los grandes bloques sociales que configuran los estados parecen estarse rompiendo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EN UN CENTRO COMERCIAL<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-left\">Nueve meses despu\u00e9s de declararse oficialmente la pandemia me encontraba en un centro comercial haciendo cola para pagar. Hab\u00eda bastante p\u00fablico, el consumismo irresistible se nos hab\u00eda desatado con la Santa Navidad. Est\u00e1bamos alineados con la distancia de seguridad marcada en el suelo y, al entrar en la zona de cajas, donde hay una serie de objetos menudos que la gente tiende a tocar, hab\u00eda un empleado untando gel en todas las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>En general todos los que hab\u00edamos pululado entre la mercader\u00eda conserv\u00e1bamos la distancia debida y tend\u00edamos a alejarnos. Sin embargo, hab\u00eda otros despreocupados que se acercaban bastante, que incluso se rozaban. Algunos de los rozados reaccionaban con un respingo y otros parec\u00edan no darle importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos comportamientos normativos, pon\u00edan en evidencia algo que nuestros ojos no pod\u00edan ver: el \u2018bicho\u2019 estaba por ah\u00ed, un ente invisible que no sab\u00edamos por d\u00f3nde ni c\u00f3mo nos pod\u00eda atacar, incluso matar: un peligroso enemigo latente. Entend\u00ed entonces que las normas nos protegen de algo, que mientras m\u00e1s peligrosa o desconocida sea esa amenaza m\u00e1s compleja y estricta ser\u00e1 la norma, m\u00e1s fuerte la presi\u00f3n bajo la que viviremos y m\u00e1s intenso el \u2018dilema normativo\u2019 del ciudadano. Vacuna o no vacuna, mascarilla o no mascarilla, constituci\u00f3n o reforma, monarqu\u00eda o rep\u00fablica, control o no control inform\u00e1tico, son dilemas de este tipo referidos a reglas, leyes y constituciones proclamadas en el cuerpo social, con frecuencia ajenas y exteriores a la consciencia individual. Frente a tales tensiones me pregunt\u00e9 si existe riesgo real de volver a sistemas fascistas y dictaduras normativas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">NADA NUEVO BAJO EL SOL<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante siglos de orden civilizado, las normas que rigieron nuestras vidas fueron las de las grandes religiones imperiales, o las de peque\u00f1as sectas tribales. <strong>Las normas no solo buscaban organizar la vida de nuestros ancestros y orientarlos (en un sentido espiritual), sino cohesionarlos y protegerles de un cierto mal, (social o terrenal). <\/strong>El peligro y la amenaza siempre quedaban al otro lado de la frontera: b\u00e1rbaros, pecadores, paganos, imperialistas, los malos, \u2018los otros\u2019, representados todos por un enemigo invisible y muy temido, el ancestral Satan\u00e1s, el Maligno, el Pr\u00edncipe Salvaje. Esta <em><strong>proyecci\u00f3n del mal en el otro<\/strong><\/em> tiene una cierta base natural: si \u2018<em>el bien mayor es la vida\u2019<\/em> la amenaza a nuestra integridad biol\u00f3gica viene inicialmente de fuera. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea del peligro externo tiene una versi\u00f3n light: nosotros <em>somos mejores que los otros<\/em>; no es que ellos sean malos, es que nosotros somos superiores. Una vez que las sociedades se hacen h\u00edbridas o mestizas, algunos comienzan a proclamar la <em>pureza y superioridad<\/em> de lo nuestro, (raza, religi\u00f3n y cultura), y a decir que el Maligno, hasta ese momento externo, ahora se ha infiltrado \u2018entre nosotros\u2019, los buenos. \u00bfEs hora de purgas? Esto es lo que en su momento pens\u00f3 el senador McCarthy, perseguidor americano de comunistas. Y no estaba solo, en muchos reg\u00edmenes de oriente y occidente, con mayor o menor crueldad, se purgaba a los malos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras sociedades, a las que con orgullo llamamos \u2018libres\u2019, hace no mucho tiempo eran terribles dictaduras morales, plagadas de normas con brutales escarmientos para los transgresores. La inquisici\u00f3n, que castigaba con la muerte en la hoguera a quienes se saltaban sus normas, es un bot\u00f3n de muestra de la dictadura moral en que han vivido nuestras almas durante generaciones y siglos, una instituci\u00f3n que sigui\u00f3 operativa hasta el siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de las dictaduras morales, m\u00e1s o menos absolutas, naci\u00f3 con dificultades el \u2018liberalismo\u2019, reformistas que so\u00f1aban con redimir al individuo, potenciar la iniciativa personal, la responsabilidad individual, y terminar con esas sociedades opresivas, llenas de normas caducas y privilegios antidemocr\u00e1ticos. Pero los \u2018conservadores\u2019 de entonces ve\u00edan llegar la \u2018corrupci\u00f3n de las normas\u2019 y el \u2018pecado avanzando y adue\u00f1\u00e1ndose del mundo\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La controversia entre conservadores y liberales del siglo XIX<\/strong>, fue una lucha entre las dos clases superiores: por un lado la aristocracia asociada a la realeza gobernante, por el otro la burgues\u00eda culta y acomodada. El conflicto termin\u00f3 en una conciliaci\u00f3n pactada con algunas transformaciones pol\u00edticas. Esta uni\u00f3n liberal-conservadora, con la revoluci\u00f3n industrial se convirti\u00f3 en la oposici\u00f3n a los nuevos movimientos sociales: sindicalistas, obreros, campesinos, y sus hijos luego, quienes cada vez m\u00e1s cultos se integraban en los partidos socialistas y comunistas del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A lo largo de ese siglo de guerras infames<\/strong> y despiadadas, el dilema pol\u00edtico dej\u00f3 de ser s\u00f3lo ideol\u00f3gico, liberales vs comunistas, derechas vs izquierdas, para convertirse en una guerra entre sistemas econ\u00f3micos: el sacrosanto libre mercado, por una parte, cuyo emblema m\u00e1ximo es la empresa privada, el banco y el individualismo del triunfo econ\u00f3mico; y por la otra, los movimientos sociales, uniones de individuos desfavorecidos y oprimidos por el \u2018sistema\u2019. Y as\u00ed entramos en las guerras de clase que hab\u00eda previsto Marx, con sistemas socio-econ\u00f3micos excluyentes, dotados de normas y anatemas para defenderse de sus respectivos enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No est\u00e1n muy lejos los tiempos<\/strong> donde en Espa\u00f1a se fusilaba a los que cuestionaban las normas, por un lado y otro. Pues para los republicanos legalistas las normas leg\u00edtimas eran las suyas; mientras que, para los sublevados, civiles y militares, eran los otros quienes hab\u00edan roto la legalidad. As\u00ed es que hablamos de un problema grave, a\u00fan enquistado y latente. Basta mirar el escenario teatral de nuestro parlamento nacional, donde algunos hablan del actual gobierno como ileg\u00edtimo, acusaciones muy cercanas al neofascismo de Trump, quien considera ileg\u00edtimo y fraudulento todo triunfo que no sea el suyo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las normas representan un orden social cuyo acatamiento mantiene vigente y s\u00f3lido al sistema. Pero los s\u00f3lidos tambi\u00e9n se lic\u00faan cuando sube la temperatura. El cuestionamiento actual de las normas, desde la izquierda y la derecha, junto con el \u2018calentamiento\u2019 colectivo, tanto clim\u00e1tico como social, parece estarse extendiendo por el mundo y acerc\u00e1ndonos a este complejo e inestable estado de normas l\u00edquidas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Y LA HISTORIA CONTIN\u00daA<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, el drama colectivo de la humanidad no ha cesado, nos viene con la historia, e incluso quiz\u00e1, con la biolog\u00eda. <strong>El a\u00f1o ha comenzado con la toma del Capitolio de Estados Unidos.<\/strong> Ha sido una muchedumbre seguidora de noticias trufadas, convencida que su pa\u00eds est\u00e1 bajo amenaza socialista, sin consciencia de sus actitudes fascistas y fanatizados por un l\u00edder psicop\u00e1tico y temperamental, incapaz de reconocer el resultado electoral y la p\u00e9rdida del poder pol\u00edtico. Un peligroso populismo de extrema derecha, que acusa a sus adversarios de comunistas y criminales, incluso de asesinos, seguidores de Sat\u00e1n y ladrones de elecciones. Como es evidente, tales acusaciones activan la testosterona y revuelven la sangre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La primera condici\u00f3n de la democracia es el reconocimiento del triunfo de un rival, si esto no se respeta el sistema entra en crisis<\/strong>; y eso ya est\u00e1 ocurriendo en muchas naciones. Cuando el orden civil se altera gravemente, cuando se lic\u00faan las normas y los ciudadanos perplejos no saben por d\u00f3nde ir, surgen voceros apocal\u00edpticos que llaman a endurecer las normas, que se autoproclaman salvadores, o que subrayan la amenaza de alg\u00fan poderoso enemigo externo. Estados Unidos ha participado en muchas guerras externas para consolidar su unidad nacional frente al mal. En la guerra que destruy\u00f3 Irak, dejando cientos de miles de muertos y mutilados, los americanos ve\u00edan un Sadam Hussein diab\u00f3lico, mientras que para los iraqu\u00edes Am\u00e9rica era el Gran Sat\u00e1n. El caos social, en sociedades muy diversas, suele derivar en sistemas autoritarios: fascismos, dictaduras comunistas, dictaduras conservadoras o caudillismos autoritarios, y estos se sostienen con una carga de violencia interna, represi\u00f3n, o externa, agresi\u00f3n b\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los sistemas autoritarios reprimen la libertad individual y anulan la responsabilidad personal: si obedeces eres bueno, si no acatas eres malo<\/strong>. En tiempos de la reforma y contra reforma espa\u00f1ola hab\u00eda dos visiones contrapuestas: para unos la biblia no pod\u00eda ser traducida ni puesta al alcance de cualquiera, solo pod\u00eda ser interpretada por la autoridad culta, \u00fanica con capacidad de generar normas v\u00e1lidas; el pueblo estaba sujeto a la \u2018debida obediencia\u2019. Para otros la palabra liberadora de Dios deb\u00eda llegar a los individuos, despertando al Esp\u00edritu Santo en cada sujeto y haci\u00e9ndoles responsables, no de sumisi\u00f3n obligada a la autoridad, sino responsables ante Dios y su propia consciencia. El camino para llegar a nuestras actuales democracias ha sido largo y jalonado de mucho sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para construir un pueblo libre siguen siendo imprescindibles ciudadanos dignos y c\u00edvicamente cultos, <\/strong>no necesariamente ricos, sino conscientes y solidarios, capaces de discriminar informaci\u00f3n fiable de bulos y fake news. La dignidad personal no existe en quien no es capaz de respetar la dignidad y el derecho de los otros. Un pueblo culto es necesariamente diverso y respetuoso con las variedades de sus formas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">LA ACTUAL PANDEMIA<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El virus ha llegado a un escenario social y pol\u00edtico ya recalentado, acompa\u00f1ado de la inevitable crisis econ\u00f3mica y el desastre medio ambiental en que estamos inmersos<\/strong>. En esta situaci\u00f3n parece haber <strong>dos actitudes diferentes en juego<\/strong> y <em>confusamente entremezcladas<\/em>: los antinormas y los normativos. Para entenderlas mejor reflexionemos sobre sus exagerados extremos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UNA: Los ultra-normativos. La primera actitud es la de aquellos que buscan normas claras<\/strong>, eficaces y rotundas para todos nuestros posibles comportamientos: \u2018que alguien nos diga qu\u00e9 hay que hacer y c\u00f3mo hacerlo\u2019; desde un peque\u00f1o municipio (con su plaza, terraza p\u00fablica y cines), hasta las calles de una gran capital, con normas incluso para la vida entre los muros del hogar. Como las autoridades pol\u00edticas son quienes dictan las normas, y ya no las autoridades religiosas o militares, se ha convertido el pa\u00eds en un pat\u00e9tico circo de pol\u00edticos de un signo y otro, d\u00e1ndose con las normas por la cabeza. Y un espect\u00e1culo, ya sabemos, es buen negocio para los medios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DOS: Los ultra-pasotas. <\/strong>Para ellos la norma impuesta va contra la libertad individual; cada individuo tendr\u00eda que ser responsable de sus actos, cuidarse a s\u00ed mismo y a los otros de la transmisi\u00f3n viral. Que cada sujeto act\u00fae seg\u00fan su consciencia. El presidente Trump y Bolsonaro, tambi\u00e9n Boris Johnson en su primera etapa demag\u00f3gica, son claro ejemplo de liberales ultra-pasotas, lo son tanto en su pol\u00edtica econ\u00f3mica, \u00a1viva el libre y desatado mercado! como en su moralidad respecto del virus \u00a1qu\u00e9 se contagie el que quiera o no pueda evitarlo!<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de analizar o comprender el valor y sentido de las normas, todos nos movemos entre estos dos extremos, como ni\u00f1os que obedecen o se rebelan. Al igual que los pol\u00edticos, los ciudadanos normales tambi\u00e9n somos muy normativos en ciertos aspectos, y en otros pasotas, seg\u00fan conveniencia. Nuestra actitud personal ante las normas suele ser m\u00e1s oportunista e irracional que reflexiva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El delirio frente a este circo estalla cuando comprendemos que hay <em>ultra-pasotas aparentes que en realidad son ultra-normativos<\/em>.<\/strong> Los liberal-conservadores m\u00e1s ricos suelen saltarse las reglas que imponen sobre los menos afortunados; la libertad es para quien pueda pagarla y la servidumbre de la ley para quien no tenga un buen abogado. <\/p>\n\n\n\n<p>A lo que responden, algunos <em><strong>ultra-pasotas que son a la vez ultra-normativos<\/strong><\/em>: -El enemigo hacia el que afilar las normas es \u2018el demonio del libre mercado\u2019, fuerza despiadada que act\u00faa, no para beneficio de la humanidad o respeto de la naturaleza, sino para lucro y poder personal, para expoliar los recursos de todos y convertirlos en beneficio privado-.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que otros  <em><strong>ultra-normativos que resultan ser en privado ultra-pasotas<\/strong><\/em>, argumentan que: -El enemigo y el mal contra el cual debemos afilar nuestras normas son precisamente esos te\u00f3ricos y bur\u00f3cratas normativos, ignorantes que no comprenden la grandeza creativa del libre mercado, oportunistas que buscan el v\u00e9rtigo del poder, avi\u00f3n y coche oficial, para imponernos sus reglas y una oscura sociedad comunista. \u00bfQuienes son quienes en este juego de pretensiones? <\/p>\n\n\n\n<p>Un caso interesante que expone las contradicciones de nuestros sistemas normativos es el de <strong>Julian Assange<\/strong>. Est\u00e1 dur\u00edsimamente perseguido, encarcelado y empujado a la locura sin juicio. En realidad, su fechor\u00eda no es un cargo sexual nunca probado, sino haber revelado los documentos que exponen c\u00f3mo nuestros sistemas de inteligencia vigilan a estados menores e individuos, transgrediendo la norma de respeto a la libertad ajena: Assange rompi\u00f3 su juramento de secreto oficial, por lealtad a lo que \u00e9l crey\u00f3 un bien superior; y lo est\u00e1 pagando, bajo el plomo de esta ensalada densa de dilemas y posturas autocontradictorias.  <\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o que en este baile de m\u00e1scaras y refutaciones las nuevas generaciones tiendan a lavarse las manos, a dejar que la irresistible inercia de la historia siga su tortuoso y doloroso curso.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">SOCIEDADES POLARIZADAS<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Espa\u00f1a actual no parece ser una excepci\u00f3n en la deriva de las sociedades occidentales. Todo occidente parece polarizado y dividido casi al 50%<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, quienes defienden una \u2018necesidad normativa\u2019, leyes para regular el mercado, impuestos progresivos, leyes medioambientales etc, grupos sociales y pol\u00edticos que intentan organizar e imponer sus normas apoy\u00e1ndose en mayor\u00edas y pactos coyunturales. Al otro lado, sujetos de apariencia ultra liberal, (y algunos evidentemente corruptos, Trump es solo un ejemplo), y sus seguidores fervorosos, vociferando en el parlamento \u00a1Libertad! sin que quede claro libertad para qu\u00e9 y hasta d\u00f3nde. Recu\u00e9rdese que el l\u00edmite de la libertad individual es la libertad y el beneficio\/perjuicio de los otros, l\u00edmite de por s\u00ed bastante complejo y pol\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer en esta situaci\u00f3n? <\/strong>Salir a protestar a la calle \u00bfcontra qu\u00e9 o contra qui\u00e9n? \u00bfNo estamos con ello contribuyendo a la lamentable polarizaci\u00f3n de nuestras sociedades? \u00bfBuscar un gran movimiento pol\u00edtico de centro conciliatorio? \u00bfNo es eso ut\u00f3pico, cuando ya se ha activado la inercia de los extremos? \u00bfQu\u00e9 mago podr\u00eda sentar a la misma mesa a personajes como Abascal, con sus razones, y a Pablo Iglesias con las suyas? \u00bfLavarse entonces las manos con un \u2018mi reino no es de este mundo\u2019? \u00bfAgudizar las contradicciones y elevar la temperatura social hasta que todo salte por los aires?<\/p>\n\n\n\n<p>En este concierto ca\u00f3tico todos buscan dar \u2018su informaci\u00f3n\u2019, con el resultado de una cacofon\u00eda de m\u00faltiples medios y canales, convertidos en abanderados de un lado y otro, no apelan tanto a los hechos como a las emociones de un p\u00fablico inmerso en lo que se llama<span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><strong><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=bCHRVhVfHhg\"> \u2018posverdad\u2019<\/a><\/strong><\/span> o mentira emotiva. Estamos en un siglo de m\u00e1xima difusi\u00f3n de informaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de m\u00e1xima difusi\u00f3n de noticias distorsionadas y manipuladas; siempre fue as\u00ed, el Pr\u00edncipe de Macchiavello lo sab\u00eda; solo que ahora el volumen es enorme. Muchos periodistas ya no informan, sino que representan intereses y posiciones pol\u00edticas. Como bien dijo Marshall McLuhan: \u2018el medio es el mensaje\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta ensalada de medios y redes el individuo es fundamental<\/strong>. En primer lugar, porque cualquiera de nosotros busca sobrevivir y dejar las mejores condiciones posibles para los suyos, y ojal\u00e1 para todos. Y, en segundo lugar, porque el dilema de cualquier sociedad se juega en la consciencia individual. <strong>Y es un dilema en cada consciencia entender qu\u00e9 est\u00e1 pasando,<\/strong> y adoptar al respecto una posici\u00f3n sensata y positiva o radical y confrontativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta polarizaci\u00f3n dentro de individuos y sociedades se ve reflejada, en \u00faltimo extremo, en los <strong>dos mundos actuales, cada vez m\u00e1s polarizados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El nuestro: lib\u00e9rrima sociedad post moderna<\/strong>, donde cada uno puede hacer de su capa un sayo, crear empresas fantasmas con apoyo bancario, evadir impuestos siguiendo el ejemplo de alg\u00fan rey, montar tecnol\u00f3gicas mastod\u00f3nticas capaces de generar terremotos y rupturas de la corteza; en fin, la \u2018sociedad de los libres\u2019, donde nadie quiere normas que puedan cuestionar la libertad creativa y empresarial del ser humano. \u00bfEs \u00e9ste el demonio que hemos de vencer con nuestras normas de ciudadanos civilmente organizados y ultra-normativos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al otro lado de este guirigay: las herm\u00e9ticas sociedades orientales<\/strong>. Tan disciplinadas y normativas aparentan haber vencido al virus, lo cual despierta enormes desconfianzas, \u00bflo hicieron realmente?, \u00bfo son monstruos que produjeron el virus y luego desaparecieron a sus enfermos en c\u00e1maras de gas? \u00bfEs aquello una dictadura ultra-normativa, donde el sujeto no tiene posibilidad de ejercer su libertad sino solo acatar las normas del partido \u00fanico? \u00bfEs este el demonio que hemos de vencer los ultra-pasotas?<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">\u00bfQU\u00c9 FUTURO NOS ESPERA?<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi gritan algunos. <strong>Se agudizan las necesidades de much\u00edsimas personas, las sociedades y los medios se calientan<\/strong>. Comienzo a ver signos de desesperaci\u00f3n. Amigos\/as de derechas se confiesan deprimidos y se niegan a mirar las noticias. Amigos\/as de izquierdas se manifiestan perplejos y se debaten entre la desilusi\u00f3n y un escepticismo creciente. Algunos proclaman que estamos yendo a una dictadura, o que ya estamos en ella, que los comportamientos estar\u00e1n manipulados por las ondas controladas del 5G, o las consciencias intervenidas a trav\u00e9s de internet, por una mega empresa que lo sabe todo, o por un estado omnipotente. En un mundo as\u00ed el individuo se ve a s\u00ed mismo peque\u00f1\u00edsimo e in\u00fatil. Un mundo donde saltarse las normas tendr\u00e1 las dur\u00edsimas consecuencias de los reg\u00edmenes neofascistas, o la implacable respuesta de las dictaduras comunistas. <strong>Sea como sea, por la izquierda o por la derecha, vamos hacia estas mega sociedades, cada vez m\u00e1s complejas y normativas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra \u00fanica posibilidad de libertad est\u00e1 en el desarrollo de la consciencia: consciencia de lo que somos, de c\u00f3mo y por qu\u00e9 funcionamos como funcionamos, con acceso a conocimiento e informaci\u00f3n de calidad. Nuestro \u00fanico futuro pasa por una educaci\u00f3n y desarrollo integral, donde la capacidad de di\u00e1logo entre diferentes es fundamental.<\/strong> Por lo mismo no es justo que la educaci\u00f3n de calidad sea solo para los que pueden pagarla. Un pueblo ignorante, sin una cultura abierta y cr\u00edtica, sin apoyo social a un humanismo dialogante, es marioneta inevitable del <strong>carism\u00e1tico charlat\u00e1n<\/strong> que se caga en la humanidad en un w\u00e1ter de oro, o es pelele impotente del <strong>jerarca omnipotente<\/strong>, muy sobrio y austero, que se caga en la humanidad sacralizando las normas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En las sociedades orientales y occidentales hay grandes virtudes e incuestionables defectos, quedarnos con lo mejor de los dos mundos exige que potenciemos nuestra capacidad de di\u00e1logo.<\/strong> Y eso pasa por el desarrollo de la consciencia individual, colectiva, y el respeto a la variopinta presencia de lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">Y VUELTA AL CENTRO COMERCIAL<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y termino esta reflexi\u00f3n volviendo a la cola del centro comercial donde la comenc\u00e9. Lleg\u00f3 desde atr\u00e1s, caminando atropelladamente y con la mascarilla por debajo de la nariz, un hombre calvo y sonrosado. Evitando al guardia que dispensaba el gel se salt\u00f3 la cola escurri\u00e9ndose por debajo de la cinta. Al otro lado de la barrera se encontraba su mujer y la hija quienes, al parecer, ya hab\u00edan hecho la cola y superado el control sanitario. Dejando su puesto, el guardia se le acerc\u00f3 mientras le recriminaba. El tipo comenz\u00f3 un alegato en contra de la norma; su hija peque\u00f1a, mientras tanto, sonre\u00eda nerviosa y avergonzada; la mujer miraba en silencio, como encogida de hombros y sin opini\u00f3n ante el conflicto. Evidentemente el hombre no quer\u00eda cumplir las normas. Evidentemente el guardia solo pretend\u00eda ejecutar la norma que alg\u00fan superior le hab\u00eda asignado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como no se resolv\u00eda el problema y el guardia no le dejaba avanzar, el hombre cogi\u00f3 a mujer e hija para escurrirse los tres por debajo de la cinta y volver as\u00ed al interior del comercio. El guardia, impotente ante esta situaci\u00f3n, sin poder alejarse m\u00e1s de su puesto para correr detr\u00e1s del transgresor, comenz\u00f3 a llamar por tel\u00e9fono al equipo de seguridad \u00a1que encontraran al pr\u00f3fugo de las normas! Ignoro en que termin\u00f3 el asunto. Una tienda no es un pa\u00eds, pero vale como modelo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Recuerdo al ciudadano chino frente a un tanque en la plaza de Tianamen. Recuerdo al ciudadano negro George Floyd, ahogado bajo la rodilla del polic\u00eda blanco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dejo para otra ocasi\u00f3n <strong>una reflexi\u00f3n sobre las \u2018normas injustas\u2019<\/strong>, porque las hay \u00bfhan de ser obedecidas? \u00bfY una norma que sofoca a un individuo pero que beneficia a la mayor\u00eda? \u00bfY una norma opresiva en contra de una minor\u00eda, ha de ser respetada? En una ocasi\u00f3n Jes\u00fas rompi\u00f3 la sagrada norma del Sabbath, y fue acusado por los fariseos ultra-normativos. (Marcos 2,23-28). Su respuesta fue: \u201cLas normas por causa del hombre han sido hechas, y no el hombre por causa de las normas. El Hijo del Hombre es se\u00f1or de las normas\u201d. Y fue acusado de soberbio y de creerse dios, transgresiones muy caras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora Trump, supuesto cristiano, en contra del dictamen judicial y la evidencia de las urnas ha decidido tomarse la ley por su mano. \u00bfEs tambi\u00e9n m\u00e1s grande que las normas? Peligrosa pretensi\u00f3n, en todo caso.<strong> \u00bfEs esta la pol\u00edtica que se nos acerca, el regreso de un pasado dominado por matones?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me temo que la pol\u00edtica del siglo XXI ya se ha convertido en campa\u00f1a permanente. Y cerrar los ojos a lo que est\u00e1 pasando no es soluci\u00f3n. <strong>Hacen falta muchos individuos conscientes, que hayan superado el s\u00edndrome inmaduro del pasotismo, capaces de ver la esencia de lo humano m\u00e1s all\u00e1 de cualquier compulsi\u00f3n normativa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y finalmente desembarcamos en el individuo, el sujeto de la ley y la norma social, pues hay otra dimensi\u00f3n de las normas que no deber\u00edamos olvidar: el <strong>\u2018marco normativo interno\u2019<\/strong> el que modula nuestra personalidad, (el s\u00faper-yo del psicoan\u00e1lisis), desarrollado a trav\u00e9s de nuestra infancia y que nos lleva m\u00e1s tarde a reaccionar del modo que caracteriza a nuestra individualidad: \u00bfequilibrada, neur\u00f3tica o psicop\u00e1tica? Pero eso ser\u00e1 otra reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>ACERCA DE LAS NORMAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las normas representan un orden social cuyo acatamiento mantiene vigente y s\u00f3lido al sistema. Pero los s\u00f3lidos tambi\u00e9n se licuan cuando sube la temperatura. El cuestionamiento actual de las normas, desde la izquierda y la derecha, junto con el \u2018calentamiento\u2019 colectivo, tanto clim\u00e1tico como social, que parece estarse extendiendo por el mundo, nos est\u00e1 acercando a este complejo e inestable estado de normas l\u00edquidas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":387,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[178,3],"tags":[70,68,36,65,66,69,38,184,67,71],"class_list":["post-383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-textos","tag-capitolio","tag-conflicto-social","tag-hormonas","tag-normas","tag-obediencia","tag-polarizacion-politica","tag-politica","tag-psicosocial","tag-rebeldia","tag-trump"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=383"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":397,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/383\/revisions\/397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}