{"id":349,"date":"2020-12-11T00:23:42","date_gmt":"2020-12-11T00:23:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=349"},"modified":"2023-09-16T15:41:50","modified_gmt":"2023-09-16T15:41:50","slug":"los-contrapuntos-de-la-esencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-contrapuntos-de-la-esencia\/","title":{"rendered":"LOS CONTRAPUNTOS DE LA ESENCIA"},"content":{"rendered":"\n<pre class=\"wp-block-verse\"><em>\u201cEl coraz\u00f3n del hombre es un instrumento musical, contiene una m\u00fasica grandiosa, pero dormida. Est\u00e1 all\u00ed, esperando el momento apropiado para ser interpretada, expresada, cantada, danzada\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/em> \n         <em>Rumi<\/em><\/pre>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><span style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">(EN BUSCA DE LA ESENCIA III)<\/span><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">EL CONTRAPUNTO<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>La RAE<\/strong> define al contrapunto (\u2018punto contra punto\u2019) como \u2018el <strong>contraste<\/strong> entre dos cosas simultaneas\u2019.&nbsp; Esta simultaneidad puede generar belleza, como en el contrapunto musical, o puede convertirse en la guerra de puntos de vista contradictorios e incapaces de escucharse. Este \u00faltimo es el caos de incomunicaci\u00f3n en sociedades y familias, desgraciadamente frecuente, donde sus miembros practican esa forma de eclipsar o ignorar al otro, haci\u00e9ndole desaparecer en nuestra inconsciencia: no te escucho, no te entiendo, no te veo, no me gustas; ocasiones en que, m\u00e1s que contrapunto, hay ignorancia, choque con todo lo que no sea la monofon\u00eda del \u2018yo\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En literatura<\/strong>, el&nbsp;contrapunto&nbsp;es una t\u00e9cnica narrativa basada en el paralelismo de acontecimientos protagonizados por distintos personajes, en la simultaneidad de escenas, pr\u00f3ximas o alejadas, y en los saltos de pasado y presente. \u201cEl aire va tomando cierto color de Navidad. Don Roberto lee el peri\u00f3dico mientras desayuna. La Filo llora mientras dos de los hijos, al lado de la cama, miran sin comprender. En la plaza, do\u00f1a Rosa pregunta, como siempre, por sus sobrinas\u201d. (Modificado de C.J.Cela.)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En m\u00fasica.<\/strong> El contrapunto es un <strong>concepto nacido con la polifon\u00eda musical<\/strong> en el siglo XV, en ella juegan varias voces, l\u00edneas, instrumentos, cada uno con un discurso aut\u00f3nomo, algunos son textos simult\u00e1neos que se entrecruzan, se sobreponen, se restan, se imitan o divergen, sin romper por ello la unidad que es la pieza musical. En el estudio del contrapunto los estudiantes deben cantar en voz alta cada una de las l\u00edneas individuales mientras agudizan su o\u00eddo para escuchar y comprender a las otras; un excelente \u2018ejercicio de consciencia del otro y de la unidad de todos\u2019. Cuando escuchamos m\u00fasica, no importa cu\u00e1n aut\u00f3nomas sean las l\u00edneas en cuesti\u00f3n, siempre escuchamos un todo, a pesar de nuestra capacidad para distinguir primeros planos y l\u00edneas de fondo. La armon\u00eda es entendida como la integraci\u00f3n de l\u00edneas musicales simult\u00e1neas, ese todo coherente en el que nuestro cerebro reconoce \u2018la belleza\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en nuestro contexto, el <strong><em>Contrapunto Psicol\u00f3gico<\/em><\/strong>, un <strong>modelo de simultaneidad<\/strong> en el que, los aspectos b\u00e1sicos que caracterizan a nuestro ser, se entretejen mientras se pone en evidencia (as\u00ed lo espero) o se oscurece (as\u00ed lo temo) <strong>\u2018el sustrato esencial que le da unidad a lo que somos\u2019<\/strong>. Podr\u00edamos jugar convirtiendo a los \u2018Seis personajes en busca de autor\u2019 de <strong><a href=\"https:\/\/www.holaebook.com\/book\/luigi-pirandello-seis-personajes-en-busca-de-autor.htmlen\">Luigi Pirandello<\/a><\/strong> en \u2018Siete chakras en busca de la Unidad Esencial del Ser\u2019, y estar\u00edamos con el contrapunto que propongo. <\/p>\n\n\n\n<p>En el presente art\u00edculo me centrar\u00e9 en dos de los aspectos m\u00e1s importantes en nuestro ser: &#8216;<strong>conocimiento\/consciente&#8217; y &#8216;cuerpo<\/strong>&#8216;.&nbsp; Para otra ocasi\u00f3n dejo nociones como ego, raz\u00f3n, emoci\u00f3n y red social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como el movimiento de un planeta no tiene sentido sin el campo gravitatorio en que se desplaza, l<strong>os aspectos que nos constituyen se entretejen y juegan sus contrapuntos sobre un fondo<\/strong>; \u00e9sto es lo que les da sentido y provee de unidad, la esencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">I   CONOCIMIENTO\/CONSCIENTE &nbsp;Y ESENCIA<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La consciencia no solo es una <span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/las-tres-huellas-de-la-esencia\/\"><strong><em>huella<\/em><\/strong> <\/a><\/span>o fen\u00f3meno donde se manifiesta nuestra esencia, sino el \u2018saber de una cierta realidad\u2019. A este doble aspecto de <strong>consciencia y saber<\/strong> le llamar\u00e9 <strong>Conocimiento\/Consciente.<\/strong> (Entendiendo por conocimiento no la mera acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n, sino este \u2018saber\u2019.)<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de ser \u2018seres conscientes\u2019 fuimos un cuerpo-feto-pez bastante primitivo, y, como lo primero es sost\u00e9n de lo \u00faltimo, debiera primero hablar del cuerpo; pero tambi\u00e9n es cierto que un cuerpo sin consciencia no se plantear\u00eda ni leer ni escribir este art\u00edculo. Por ello no pondr\u00e9 en primer lugar al cuerpo sino al <em>conocimiento\/consciente<\/em>; el contrapunto del cuerpo vendr\u00e1 luego.Nuestro peculiar modo de ser humano, \u2018sapiens\u2019, est\u00e1 asociado a los procesos cognitivos. Un aspecto esencial de nuestro ser es \u2018saber\u2019 a trav\u00e9s de esas tres <a href=\"http:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-cuatro-brazos-del-conocimiento\/\"><strong><em><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">modalidades del conocimiento<\/span><\/em><\/strong> <\/a>que ya comentamos.&nbsp; Aunque hay conocimiento inconsciente, <strong>e<em>l \u2018saber\u2019 est\u00e1 asociado a la consciencia<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un inconveniente del conocimiento\/consciente es su <em>costo en tiempo<\/em>: los procesos neurales necesarios para ella toman tiempo. Un ser humano ante un ataque imprevisto salta con una rapidez que desborda a la consciencia: \u2018no me di cuenta como salt\u00e9\u2019. Con esta eficacia discutible, somos m\u00e1s lentos que animales menos conscientes, e incluso que los nuevos robots. Entonces \u00bfpara qu\u00e9 sirve el conocimiento\/consciente en la naturaleza?<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista evolutivo\/darwiniano, si la consciencia tiene inconvenientes ha de tener suficientes ventajas compensatorias. \u2018Ventaja\u2019 desde el punto de vista de la selecci\u00f3n natural significa mayor capacidad de reproducci\u00f3n, \u00e9xito reproductivo. Es decir, el conocimiento\/consciente tiene que servir para hacer m\u00e1s copias de los genes y memes asociados. Y este parece ser el caso, si miramos la dimensi\u00f3n de plaga planetaria que hemos alcanzado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los neurocient\u00edficos han buscado comprender la utilidad adaptativa de esta propiedad de los seres vivos, y han llegado a la conclusi\u00f3n que: <strong><em>la consciencia hace m\u00e1s efectivos los aprendizajes del organismo que la posee, y m\u00e1s complejos los v\u00ednculos que configuran sus sociedades<\/em>; <\/strong>dos grandes ventajas evolutivas. La consciencia permite darnos cuenta y construir mapas cognitivos del ambiente donde existimos, plantear hip\u00f3tesis operativas, elaborar modelos de lo que somos y de lo que es; y, muy importante, nos permite interactuar unos con otros d\u00e1ndonos cuenta de nuestras mutuas existencias.<strong> Que el animal conozca mejor su medio es una gran ayuda para sobrevivir mejor; y para conocer bien es necesario conocer el instrumento a trav\u00e9s del cual conocemos, en este caso nosotros mismos; por lo tanto, el conocimiento\/consciente y la autoconsciencia tienen un claro valor adaptativo<\/strong>. Por lo mismo, es posible que nuestra especie est\u00e9 mejor capacitada para sobrevivir a cat\u00e1strofes como las que extinguieron a los dinosaurios, dado nuestro mejor conocimiento de los fen\u00f3menos naturales. Pero tambi\u00e9n es cierto que la ignorancia actual acerca de las consecuencias de nuestro \u2018vandalismo depredador de la naturaleza\u2019 son el mayor peligro al que nos enfrentamos como especie, un peligro que surge de las evidentes limitaciones de nuestra <em>consciencia colectiva<\/em>. Pues somos conscientes, pero no tanto.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">CONSCIENCIA, CEREBRO, AMBIENTE Y EXPERIENCIA<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro que la consciencia es un fen\u00f3meno natural, y no sobrenatural como se crey\u00f3 en el pasado. Somos cuerpos naturales dotados de cerebro y, al menos en nosotros, <em>este \u00f3rgano es una condici\u00f3n necesaria de la consciencia y el conocimiento<\/em>. Durante los primeros estadios del desarrollo en mam\u00edferos, una parte de la anatom\u00eda inicial del cerebro est\u00e1 determinada por los genes. Sin embargo, <strong>much\u00edsimas conexiones sin\u00e1pticas dependen, no tanto de los genes, como de \u2018la experiencia\u2019<\/strong>, la llamada <em>\u2018regulaci\u00f3n epigenetica\u2019<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Se ha observado que, seg\u00fan su eficacia adaptativa, las redes y circuitos sobreviven o se extinguen por un cierto &#8216;<span class=\"has-inline-color has-vivid-purple-color\"><a href=\"http:\/\/(http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-13242017000100170\">darwinismo neural<\/a><\/span>&#8216;<strong>.<span class=\"has-inline-color has-very-dark-gray-color\">&nbsp;<\/span><\/strong>El cerebro es como una inmensa selva con millones de unidades y tantas conexiones como estrellas en nuestra galaxia. Como en toda selva, durante el desarrollo hay procesos de creaci\u00f3n y crecimiento de neuronas, din\u00e1micas de divisi\u00f3n y adhesi\u00f3n, formaci\u00f3n de agrupaciones y conexiones, redes que se crean o se extinguen, migraci\u00f3n y muerte celular, es decir, evoluci\u00f3n. Este \u2018modelaje neuronal\u2019 depende del \u2018uso y funcionamiento\u2019, del est\u00edmulo positivo o negativo que surge de la <em>interacci\u00f3n del cerebro con el medio<\/em>; esta es la <strong>experiencia, <\/strong>algo que afecta tanto al cerebro como al entorno. Con la experiencia (aprendizaje), circuitos cerebrales se extinguen mientras otros se refuerzan; mientras tanto, en el medio ambiente queda la huella de nuestro movimiento. En nosotros, el <em>primer medio<\/em> <em>modelador<\/em> del cerebro (luego del <em>ambiente intrauterino<\/em>) es nuestro <em>entorno psicosocial primario<\/em>, la familia y su periferia; y si ella nos ha modelado, nosotros, como protagonistas de su red, tambi\u00e9n la hemos afectado.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-el-universo-de-la-conciencia\/9788484323747\/844842\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">Edelman y Tononi<\/span><\/strong> <\/a> (El Universo de la Consciencia) se\u00f1alan que no es posible explicar todo el comportamiento animal a partir de la pura gen\u00e9tica. <strong>La evoluci\u00f3n de las redes neuronales depende de la interacci\u00f3n del sujeto cerebral con su entorno. <\/strong>Esta interacci\u00f3n est\u00e1 mediada por los genes que determinan el hardware cerebral; pero luego en nosotros est\u00e1 afectada por la capacidad que llamamos <em>conocimiento\/consciente. <\/em>Esta capacidad nos sirve para generar usos y comportamientos que potencialmente modifican aspectos del hardware. El cerebro de Einstein, as\u00ed como el de los viejos taxistas de Londres, tiene m\u00e1s desarrollado el l\u00f3bulo asociado a la consciencia espacial<strong>. La interacci\u00f3n en que \u2018<em>sujeto cerebral\u2019<\/em> y \u2018<em>medio ambiente\u2019<\/em> se modifican mutuamente, se convierte en \u2018<em>experiencia\u2019<\/em>, un factor importante del conocimiento\/consciente<\/strong>. La experiencia acumulada act\u00faa luego, en una nueva vuelta de tuerca, sobre los mismos genes, sobre el cerebro, el medio y el campo cognitivo que les unifica. &nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Resumiendo:<strong> En este bucle del conocimiento\/consciente, la realidad, (el entorno material, psicol\u00f3gico y social) modifica al sujeto cerebral al mismo tiempo que este transforma a la realidad a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n que llamamos experiencia<\/strong>. Nuestra &#8216;huella de carbono&#8217; es una modificaci\u00f3n enorme que hacemos en nuestro ecosistema, y ella nos est\u00e1 devolviendo la mano con aprietos clim\u00e1ticos y sanitarios graves. Nadie pasa por la vida sin experimentar enormes cambios del instrumento cognitivo que somos (de beb\u00e9 a anciano), y sin haber hecho cambiar, en una cierta medida, al mundo con que hemos interactuado.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">NIVELES DE CONSCIENCIA<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos plantear que existe un <em>\u2018saber al margen de la consciencia\u2019<\/em>, si aceptamos que las hormigas \u2018saben\u2019 que va a llegar el invierno y por eso se apresuran en reforzar su despensa; asumimos un <strong><em>saber b\u00e1sico<\/em><\/strong>, asociado a su estructura gen\u00e9tica y <strong><em>ajeno a la consciencia<\/em><\/strong>, suponemos, pero eficaz, pues les ha permitido sobrevivir con indudable \u00e9xito biol\u00f3gico. Desde ese tipo de saber hasta la<a href=\"https:\/\/terceravia.mx\/2017\/11\/nuevos-estudios-demuestran-la-autoconsciencia-en-animales-humanos\/\"> <span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">autoconsciencia<\/span><\/a> hay una amplia escala en cuya c\u00faspide nos hemos situado a nosotros mismos. <\/p>\n\n\n\n<p>Muchos llegan a identificar consciencia con esencia y a afirmar que la autoconsciencia es nuestra caracter\u00edstica reina, la que nos diferencia esencialmente de los dem\u00e1s animales. No creo esto, pues ya hay suficiente evidencia de consciencia y conocimiento en los <span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/tienen-conciencia-los-animales-105310\">animales superiores<\/a><\/span>. Por otra parte, ya hemos visto que nuestra consciencia se puede dormir, o bajar mucho su intensidad, sin que por eso se pierda la esencia de lo que somos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay neurocient\u00edficos que llegan a describir a la consciencia como un mero programa operativo, un circuito que puede estar activo o desactivado. Para m\u00ed es indudable que la consciencia ocurre cuando se activan determinadas estructuras cerebrales, pero me resulta evidente que ella es algo m\u00e1s que un pulso de energ\u00eda circulando por un chip. La consciencia implica una compleja relaci\u00f3n entre lo que llamamos interno y externo. (Vale la pena reflexionar m\u00e1s sobre la consciencia con <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/extra%C3%B1o-orden-las-cosas-sentimientos\/dp\/8423353419\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">Antonio Damasio<\/span>:<\/a> \u2018El Extra\u00f1o Orden de las Cosas\u2019)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para que haya consciencia hace falta, uno: el chip neuronal adecuado; dos: el organismo en su conjunto; y tres: un entorno con el cual organismo y cerebro est\u00e9n articulados evolutivamente.<\/strong> Pues nuestros cerebros no se han gestado en la nada sino en un largu\u00edsimo proceso evolutivo de la naturaleza viva.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de consciencia que surge de esta triple condici\u00f3n puede estar en distintos niveles de intensidad, como la intensidad de una bombilla, desde casi apagada hasta fuertemente encendida. En cada individuo fluct\u00faa el nivel de consciencia, entre la inconsciencia del sue\u00f1o profundo hasta los picos m\u00e1s altos de lucidez. El nivel tampoco es igual en los distintos seres humanos, en algunos es muy roma, en otros m\u00e1s aguda. Y en las diferentes especies tambi\u00e9n se desenvuelve este amplio espectro. <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan <span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\"><a href=\"https:\/\/www.iberlibro.com\/buscar-libro\/titulo\/el-fenomeno-humano\/autor\/teilhard-de-chardin\/\">Teilhard de Chardin<\/a><\/span><strong>, <\/strong>(conflictivo paleont\u00f3logo y jesuita quien combin\u00f3 la reflexi\u00f3n cient\u00edfica y teol\u00f3gica) la consciencia es una propiedad de la realidad material, no solo de nuestros cerebros, sino inherente a la matriz misma de todo lo que existe, encontr\u00e1ndose m\u00e1s concentrada o diluida seg\u00fan el grado de complejidad con que se organiza.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">LA ESENCIA EN EL \u2018CONOCIMIENTO\/CONSCIENTE\u2019<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>La consciencia pone en evidencia, en nosotros, lo que podemos llamar \u2018<strong><em>campo cognitivo\u2019<\/em><\/strong>: <em>el campo que unifica al sujeto con su entorno<\/em>, confiri\u00e9ndole al primero capacidad operativa sobre el segundo. Este campo cognitivo es lo que habitualmente llamamos \u2018mente\u2019, <strong><em>mente en cuanto \u2018espacio<\/em> <em>donde se desenvuelve el conocimiento y se experimenta la consciencia\u2019<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo el problema de la consciencia una cuesti\u00f3n bastante profunda, la naturaleza de la esencia lo es mucho m\u00e1s, ya que nuestra esencia humana (sea la que sea) nos vincula y unifica con la esencia de la Realidad total, (sea la que sea) con independencia de que seamos o no conscientes de ella. Pues en \u00faltimo extremo nuestro origen m\u00e1s lejano no puede ser distinto al origen de todo lo que existe. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando alcanzamos el nivel de consciencia y conocimiento suficientes nos maravillamos del portentoso paisaje del Universo en que hemos emergido, con sus m\u00faltiples dimensiones; f\u00edsica, bioqu\u00edmica, org\u00e1nica, psicol\u00f3gica y consciente, abrazadas todas en esta Unidad Esencial del Ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la esencia es lo que hace que algo sea lo que es, <strong>nuestra esencia est\u00e1 en la ra\u00edz misma del campo cognitivo en que el sujeto de experiencia y el medio se han fundido como conocimiento\/consciente<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La esencia se hace evidente en ese v\u00e9rtice donde el \u2018sujeto conocedor\u2019 y la \u2018realidad conocida\u2019 est\u00e1n en \u00edntima fusi\u00f3n. En ese v\u00e9rtice, si somos ateos, podemos intuir algo de la \u2018Realidad como Unidad Natural\u2019; y si somos te\u00edstas, algo comprenderemos, en ese v\u00e9rtice, de la \u2018Unidad Esencial de Dios\u2019. En cualquier caso, la noci\u00f3n de esencia nos habr\u00e1 tra\u00eddo a la idea de una <strong>Unidad<\/strong> <strong>Superior,<\/strong> a la que determinamos y que nos determina.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">II&nbsp; CUERPO Y ESENCIA<\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Para explorar los contrapuntos del cuerpo necesitamos <em>movernos<\/em>. Podemos caminar durante esta reflexi\u00f3n, podemos bailar o girar en trance meditativo, como hacen los derviches gir\u00f3vagos, (una forma de meditaci\u00f3n sumamente efectiva), podemos tocar un instrumento musical, si estamos dotados con esa capacidad; en fin, cualquier cosa menos quedarnos quietos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La naturaleza del cuerpo es movimiento.<\/strong> En realidad, el cuerpo vivo nunca est\u00e1 quieto; aunque no movamos un dedo, la vida que bulle en la sangre, en el ritmo respiratorio, en la intensidad del intercambio metab\u00f3lico, es puro movimiento. Las ondas cerebrales son la muestra de un movimiento continuo en la red neuronal. Cuando las ondas se aplanan, cuando el movimiento se detiene, la vida simplemente se apaga y aparece el fen\u00f3meno de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El movimiento es siempre relativo a algo<\/strong>. Me muevo porque me estoy alejando de casa; el avi\u00f3n se mueve en el cielo y est\u00e1 atravesando las nubes; un coche se acerca en sentido contrario por la autopista; cruzo una pierna sobre la otra; sacudo los brazos; camino entre los objetos de casa. El mundo es una red de cuerpos en movimiento entrecruzado. Intenta por un momento imaginar una realidad donde hubiera una sola cosa, compacta y homog\u00e9nea, nada sino eso, y entonces no habr\u00eda movimiento. En el Uno Absoluto, si eso existiera, no habr\u00eda movimiento alguno; quiz\u00e1s por esto los fil\u00f3sofos\/te\u00f3logos antiguos llamaron a Dios el \u2018motor inm\u00f3vil\u2019. Pero, \u00bfpuede la inmovilidad generar movimiento? Para hacerlo tendr\u00eda que partirse en dos, (creador y creaci\u00f3n ya es una escisi\u00f3n), o estallar en multitud de partes. Y entonces las partes se mover\u00edan y estar\u00edan en relaci\u00f3n; pero el movimiento estar\u00eda en sus tripas, mientras que la Totalidad conservar\u00eda esa especie de inmovilidad que es su equilibrio y armon\u00eda unitaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida del cuerpo es relaci\u00f3n<\/strong>. Vivimos estableciendo relaciones, nos acercamos a alguien o nos alejamos de alguien, nos integramos en un grupo y luego nos separamos, acerc\u00e1ndonos a nuevas situaciones y relaciones. <strong>Nuestro cuerpo en continuo movimiento, tanto interno como externo, es una sucesi\u00f3n de cambios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El cuerpo es cambio. <\/strong>Nuestros estados internos o mentales tambi\u00e9n son continuamente cambiantes: ahora sentimos frio, ma\u00f1ana sentimos calor. Fluimos en una sucesi\u00f3n ininterrumpida de cambios. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cambio y permanencia<\/strong>. Sin embargo, los seres humanos experimentamos una extra\u00f1a <strong><em>noci\u00f3n\/sensaci\u00f3n de permanencia<\/em><\/strong>: como si algo permaneciera inmutable en medio de todos los cambios, en medio de todos los movimientos, en medio de todas las sensaciones y sentimientos que sacuden las entra\u00f1as y las estructuras som\u00e1ticas: <strong><em>la noci\u00f3n de que nosotros permanecemos<\/em><\/strong><em>,<\/em> la continuidad de un yo que no cambia, que siempre es el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">CAMBIO Y PERMANENCIA<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos pensar, de modo ingenuo, que eso que permanece inmutable, el <strong>centro del cicl\u00f3n<\/strong> que ha inspirado, desde psicodelias descabelladas o las m\u00e1s profundas introspecciones, es el esp\u00edritu o alma, como se ha llamado a \u2018eso donde nace la consciencia\u2019. A \u2018eso\u2019 que permanece y no cambia se le ha llamado de muchas maneras, esp\u00edritu, alma, \u00e1nima, soplo, impulso vital, consciencia, dios, vacuidad y tambi\u00e9n esencia, generando un trafago de mal entendidos por distintas definiciones en diferentes contextos.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra&nbsp;<strong><em>esp\u00edritu<\/em><\/strong>&nbsp;viene del lat\u00edn spiritus y \u00e9ste del verbo spirare, soplar, relacionado con la respiraci\u00f3n. La palabra <strong><em>alma<\/em><\/strong><em>,<\/em> relacionada etimol\u00f3gicamente con <em>aliento<\/em> o soplo, es tambi\u00e9n llamada \u00e1nima, voz patrimonial del lat\u00edn \u2018aire, aliento\u2019, de la ra\u00edz indoeuropea&nbsp;<em>and-<\/em>&nbsp;respirar, alentar, generar movimiento, animaci\u00f3n, animal, animado. As\u00ed es que <strong><em>el esp\u00edritu o alma no es eso que est\u00e1 quieto y permanece inmutable<\/em><\/strong>, sino que es parte fundamental del movimiento, de la animaci\u00f3n corporal, del animal capaz de reflexionar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs entonces una ilusi\u00f3n la de ese algo inmutable, un eje inm\u00f3vil, ese espacio inconmovible? Algunos han querido identificar eso simplemente con el \u2018yo\u2019, ese que dice \u2018soy yo y mi circunstancia\u2019, un yo que permanece en medio de circunstancias siempre cambiantes.&nbsp; (Este es un contrapunto que veremos m\u00e1s adelante: <em>ego y esencia<\/em>.)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHay en nosotros un algo en verdad inm\u00f3vil? (No ese remedo de inmovilidad que es la de un meditador rompi\u00e9ndose las rodillas por mantener la postura.) Esa noci\u00f3n\/sensaci\u00f3n de algo permanente que trasciende al movimiento \u00bfes ilusi\u00f3n? \u00bfo surge acaso de algo real, enraizado en la vida org\u00e1nica que todos experimentamos?<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos piensan que ese yo es una ilusi\u00f3n, producto del juego de espejos que nuestra complejidad neuronal permite; y as\u00ed afirman que: el yo es un fantasma en la maquinaria, algo que en realidad no existe, una construcci\u00f3n virtual que se modela en nuestras neuronas para crear un punto de referencia en los mapas que construimos mientras exploramos la realidad y nuestro organismo sobrevive. Un punto virtual e inexistente, una ilusi\u00f3n que se desvanece, ya sea con la \u2018muerte psicol\u00f3gica\u2019 de ciertos trances, o con el agotamiento del organismo individual en la \u2018muerte biol\u00f3gica\u2019.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">CUERPO Y MUERTE<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Volvamos entonces a esta realidad portentosa que es el cuerpo. Porque el yo quiz\u00e1s sea una ilusi\u00f3n, o quiz\u00e1s sea un sujeto\/objeto transcendente, pero <strong>el cuerpo en movimiento s\u00ed es una realidad dif\u00edcilmente cuestionable<\/strong>. Aunque solo exista durante la m\u00ednima fracci\u00f3n de segundo, pr\u00e1cticamente nada en la Inmensidad del Universo, este fugaz instante corporal que est\u00e1s experimentando, en este momento, es una <strong>portentosa realidad.<\/strong> Existimos un instante y al instante siguiente dejamos de existir. O <em>volvemos<\/em>, si as\u00ed quisi\u00e9ramos imaginar, al \u2018lugar\u2019 donde pudi\u00e9ramos haber estado antes de <em>venir<\/em>. Mas, sea lo que sea que haya antes o despu\u00e9s, la cuesti\u00f3n es que <em>ahora<\/em>, en este m\u00ednimo instante de existencia, por muy trastornada que est\u00e9 tu consciencia, este espacio corporal, este <em>aqu\u00ed-ahora<\/em>, no es una ilusi\u00f3n ni un sue\u00f1o. Tampoco es una ilusi\u00f3n la de ese alguien-algo que se da cuenta de estarse dando cuenta de existir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consciencia del cambio y muerte<\/strong>. Se cre\u00eda que \u00e9ramos el \u00fanico animal consciente de la muerte, lo que se ha demostrado falso. Nosotros marcamos y veneramos el lugar de nuestros ancestros, y somos una especie constructora de tumbas y adoradora de recuerdos; pero los elefantes tambi\u00e9n reconocen los restos y el lugar de muerte de los suyos; solo hace falta memoria y una cierta consciencia. Sabemos que nuestra evoluci\u00f3n corporal est\u00e1 abocada al enorme cambio de morir, y no es un castigo b\u00edblico ni una monstruosidad culposa de la que avergonzarnos, es simplemente natural.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todas las cosas que existen est\u00e1n en medio de un <em>proceso de agregaci\u00f3n y desagregaci\u00f3n<\/em><\/strong><em> <\/em>(con nosotros en medio de este cat\u00e1logo). Los cuerpos celestes, dicen los astrof\u00edsicos, se forman por agregaci\u00f3n gravitatoria de part\u00edculas de polvo, que luego de un tiempo de existencia se desintegran y estallan para volver a convertirse en polvo. No est\u00e1 muy lejos aquella sentencia b\u00edblica de \u2018polvo eres y en polvo te convertir\u00e1s\u2019. Al igual que aquellos objetos h\u00edper masivos, los agujeros negros, o algo tan m\u00ednimo como un \u00e1tomo, tambi\u00e9n nosotros, con millones de c\u00e9lulas, organizadas en tejidos, redes, \u00f3rganos y sistemas, nos agregamos y desagregamos en el baile de la existencia. No parece una cuesti\u00f3n que merezca duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Morir entonces, desagregarse lo que se ha agregado, es otra realidad inobjetable de nuestra experiencia del cuerpo. Aunque consiguiera la ciencia alargar la vida hasta los 300 a\u00f1os, (hay mucha investigaci\u00f3n al respeto, se cree que ser\u00e1 posible reducir la oxidaci\u00f3n y desgaste de los tel\u00f3meros, extremos de los cromosomas, cuya funci\u00f3n es darles estabilidad estructural), o, si nos ponemos muy optimistas, hasta los 900 de Matusal\u00e9n, tendr\u00edamos tarde o temprano que cesar en el movimiento, experimentar la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">\u00bfLA ESENCIA EN EL CUERPO?<\/span><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Entonces,<strong><em> Movimiento, Relaci\u00f3n, Cambio y Muerte,<\/em><\/strong><em> son cuatro aspectos inseparables de la realidad corporal<\/em>. Frente a esta nota corporal, esto que salta de aqu\u00ed para all\u00e1, que viene y que va en continuo movimiento, para finalmente detenerse, desagregarse y callar <strong>\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la esencia? \u00bfEs \u2018algo\u2019 en el cuerpo cambiante y mortal? \u00bfO el contrapunto esencial a \u2018la parte\u2019 es la \u2018Unidad del Todo\u2019?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs en la Unidad del Todo donde la parte encuentra su origen y sentido?\u00bfDeber\u00edamos entonces buscar la esencia y encontrarla en el vac\u00edo, en la <strong><em>Vacuidad Absoluta<\/em><\/strong>, en ese, <em>el m\u00e1s homog\u00e9neo de todos los espacios<\/em>?                  \u00bfO buscarla en <em>el campo que unifica a las fuerzas de lo que llamamos <strong>Realidad<\/strong><\/em>, de la cual el campo gravitatorio es una potente expresi\u00f3n de su unidad? (Cuando digo Realidad \u2018con may\u00fascula\u2019 no me refiero a la realidad fenom\u00e9nica, sujeta a los errores e ilusiones de la percepci\u00f3n, sino a la Realidad en s\u00ed misma.)&nbsp;      \u00bfDeber\u00edamos buscarla en el <strong><em>Campo Cognitivo<\/em><\/strong>, ese campo donde experimentamos nuestro cuerpo y la consciencia de existir, la vida con todos sus matices y la muerte?       \u00bfO encontrarla en la armon\u00eda de todo lo existente, en el impulso creador que para el te\u00edsta es <strong><em>Dios<\/em><\/strong>?       \u00bfO acaso todos estos nombres responden a una misma <strong><em>Esencia<\/em><\/strong>?<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, no debi\u00e9ramos buscarla en el silencio absoluto, porque la muerte de un cuerpo particular ocurre en medio de una m\u00fasica extensa y colectiva que contin\u00faa; tropel vibrante y sonoro donde una infinita cantidad de cuerpos se prolongan mutando, cambiando, naciendo y muriendo. Cuando un instrumento calla, la orquesta enorme, el coro de todas las existencias vivas y cambiantes, contin\u00faa desenvolviendo sus contrapuntos y melod\u00edas. La Realidad inmensa no se detiene con la muerte individual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Totalidad unitaria de la Realidad era antes y ser\u00e1 despu\u00e9s que cualquiera de sus partes. <\/em><\/strong>Cuando el cuerpo deja de moverse y comienza su fase de desagregaci\u00f3n, no se rompe, ni por un m\u00ednimo instante, la Unidad del Campo donde todas sus partes est\u00e1n incluidas en din\u00e1mico y cambiante equilibrio. La Unidad Esencial contin\u00faa, era antes y ser\u00e1 despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong><span class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">III   Y UN CUENTO <\/span><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando el cuerpo fue creado, todas las partes quer\u00edan ser el jefe. El cerebro dijo: -Por ser yo quien da las ordenes y controla las diferentes funciones, exijo que me llamen \u2018jefe\u2019.  Pero los pies dijeron entonces: -Somos nosotros los que soportamos todo el peso, los que llevamos a todos a todas partes; por lo tanto, la jefatura nos corresponde.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, las distintas partes expresaron su importancia. El coraz\u00f3n, los pulmones, el o\u00eddo y hasta el mismo culo, reclamaron su derecho a ser el jefe.  Y todos, al conocer las pretensiones del culo, se echaron a re\u00edr. \u00bfC\u00f3mo se atrev\u00eda ese \u00f3rgano desprestigiado e insignificante a tama\u00f1a pretensi\u00f3n? \u00bfSe le pod\u00eda llamar \u00f3rgano acaso?<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz de las burlas y herido en sus m\u00e1s \u00edntimos sentimientos, el culo se encul\u00f3 y decidi\u00f3 bloquear la salida con tres palabras: -No-cago-m\u00e1s-<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco tiempo y como consecuencia de esa actitud, el cerebro comenz\u00f3 a trastornarse, hab\u00eda fiebre alta, los ojos estaban hinchados; los pies inflamados y llenos de dolor no soportaban el peso del cuerpo. El coraz\u00f3n y los pulmones luchaban por sobrevivir, ten\u00edan que trabajar acelerados para eliminar algo de las toxinas que les invad\u00edan.  Todo era un desastre, hasta que todos juntos imploraron que el culo fuera el jefe.<\/p>\n\n\n\n<p>Enterado de lo resuelto, el culo comenz\u00f3 entonces a funcionar: \u00a1qu\u00e9 cagada! a diestra y siniestra, asumiendo as\u00ed su formidable cargo de jefe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuento tiene moralejas discutibles acerca del valor de los jefes. Me contaron el chiste y me hizo re\u00edr. Los buenos chistes alivian tensiones del cuerpo y del ego.  \u00bfY por qu\u00e9 aqu\u00ed esta historia? Quiz\u00e1s nunca descubramos los sutiles contrapuntos de la esencia sin una buena cagada, \u00bfqui\u00e9n no la ha hecho?<\/p>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n nos cuenta el cuento: que lo m\u00e1s bajo y humilde es fundamental en la armon\u00eda del conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Francisco Bontempi<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>LOS CONTRAPUNTOS DE LA ESENCIA<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este &#8216;Contrapunto Psicol\u00f3gico&#8217;: un modelo de simultaneidad en el que, los aspectos b\u00e1sicos que caracterizan a nuestro ser, se entretejen; mientras se pone en evidencia, o se oscurece, \u2018el sustrato esencial que le da unidad a lo que somos\u2019. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":372,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[178,3],"tags":[56,62,60,63,33,59],"class_list":["post-349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-textos","tag-consciencia","tag-contrapunto","tag-cuerpo","tag-esencia-humana","tag-evolucion","tag-integracion-psicosomatica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":868,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349\/revisions\/868"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}