{"id":1148,"date":"2026-04-13T12:01:40","date_gmt":"2026-04-13T12:01:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/?p=1148"},"modified":"2026-04-13T12:01:40","modified_gmt":"2026-04-13T12:01:40","slug":"los-lados-de-la-orilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscobontempi.com\/web\/los-lados-de-la-orilla\/","title":{"rendered":"LOS LADOS DE LA ORILLA"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LOS LADOS DE LA ORILLA \/\/&nbsp;<\/strong>Me puse a pescar en la orilla de m\u00ed mismo.&nbsp;El r\u00edo estaba amable hacia adentro y hacia fuera era tierra. \u00bfQu\u00e9 pescar\u00e9 esta noche, peces del alma o bichos de la tierra?<\/p>\n\n\n\n<p>En mi mundo de animal rivere\u00f1o siempre estoy bajo dos soles: el sol del mundo y el sol de mi alma. Si miro hacia el mundo: el sol de mi alma proyecta mi sombra sobre ese paisaje. Si miro mi alma: el sol del mundo proyecta sus sombras y la m\u00eda sobre el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo conozco desde la orilla. Recuerdo que hace muchos a\u00f1os escrib\u00ed: \u201canimal de orilla soy\u201d, pero no recuerdo c\u00f3mo continuaban esos versos. Est\u00e1n escritos en los \u201cCantos de San Borond\u00f3n\u201d, ser\u00eda cosa de buscarlos; pero no quiero ir tan lejos.\u00a0A veces abandono la orilla y me sumerjo en el r\u00edo, absolutamente delicioso. Ya no hay sombras, ni m\u00edas ni del mundo. Solo experimento el gozo de convertirme en el fluido intangible que me constituye.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Otras veces me alejo de la orilla, hacia fuera, camino entre los \u00e1rboles y, m\u00e1s all\u00e1 del bosque, me introduzco en las callejuelas contrastadas de luces y sombras. Y con el embrujo del mundo me olvido de m\u00ed mismo. A veces me tropiezo con la sombra de mi alma y, aunque estoy lejos del r\u00edo, recuerdo que: \u201cnada se te ha perdido en este mundo, vuelve a casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy me encontr\u00e9 con dos viejas amigas: Alegr\u00eda y Belleza. La Alegr\u00eda vino como un \u00e1ngel sonriente, entr\u00f3 en m\u00ed con sus ojos grandes e inquisitivos pregunt\u00e1ndome \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s? cuando ella ya ve\u00eda mi melancol\u00eda. La Belleza me miraba serena, muy quieta, y entraba en m\u00ed sin moverse. Me alegr\u00e9 y sent\u00ed bendecido por su doble presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ellas se fueron y el mundo de esta noche se ha vuelto violento. La temperatura ha subido varios grados en distintos lugares. Las llamaradas de la guerra estallan en fronteras. La calentura se incrementa y hasta el \u201cno a la guerra\u201d huele a violencia. Los del \u201cs\u00ed a la guerra\u201d, esos que la justifican con un manual de historia a su medida, parecen fr\u00edos y documentados; pero sus almas huelen a muerte. Yo mismo, que busco paz, me estoy quemando. Soy pac\u00edfico y evito los conflictos todo cu\u00e1nto puedo, pero me estoy quemando.<\/p>\n\n\n\n<p>Las redes arden con idiotas y papanatas, generales aparentemente ordenados y meticulosos, presidentes dram\u00e1ticos o simples comediantes de taberna de whisky caro: el mundo est\u00e1 de puta pena.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cParen este tren que yo me bajo\u201d le escuch\u00e9 gritar a alguien. Pero los polic\u00edas del orden azul, o del orden rojo, vigilan los pasillos de este tren procurando que nadie salte por las ventanas. \u201cDe aqu\u00ed nadie se baja\u201d, es la orden. \u201cLa patria nos necesita a todos\u201d grita otro desde la puerta de un aseo apestoso. El mundo se est\u00e1 calentando demasiado. Todas las guerras comienzan siempre en el alma de la gente. Y cuando el fuego anid\u00f3 all\u00ed \u2026 ya nadie pudo detener la inercia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>No me gusta la violencia cristiana que ordena disparar sobre la turba hambrienta de pan y justicia. No me gusta la violencia musulmana que dispara desde la impotencia de sus velos rasgados. No me gusta la violencia jud\u00eda que dispara con el odio de un dios brutal y castigador. No me gusta la violencia de los ateos c\u00ednicos o pragm\u00e1ticos que ordenan disparar porque \u201cel problema son los otros\u201d. No me gusta la violencia de los otros, porque es la misma violencia de nosotros.\u00a0\u00a0De esta quema nadie se queda al margen. Y el que pretenda estarlo es un hip\u00f3crita o un inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca sali\u00f3 nada bueno de ninguna guerra. Salvo la alegr\u00eda de que ella terminara, salvo el agradecimiento de la paz, desgraciadamente fugaz entre dos guerras.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy cansado de luchar, porque no son molinos de viento mis fantasmas, sino un mundo enloquecido camino al precipicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Digo que \u201cno a la guerra\u201d, pero no es l\u00edcito que lo diga, pues ya estoy en ella y he cogido bando. Recuerdo un chiste de Gila, el gran c\u00f3mico de la guerra civil espa\u00f1ola, dec\u00eda: \u201cEncontraron a un tipo que hoy disparaba desde la trinchera republicana y ma\u00f1ana disparaba desde las trincheras del caudillo. Alguien se dio cuenta de eso y pregunt\u00f3 \u00bfpor qu\u00e9 has venido a esta guerra?\u00a0\u00a0y \u00e9l respondi\u00f3: a matar espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Desgraciadamente, las actuales guerras de la humanidad tambi\u00e9n son \u201cguerras civiles\u201d. La humanidad es una, las religiones o los sistemas pol\u00edticos son como la ropa, bajo ella todos somos iguales. Las armas militares de hoy matan a ni\u00f1os y mujeres, m\u00e1s que a milicianos y soldados, destruyen escuelas, hospitales, calles y edificios habitacionales, f\u00e1bricas, dep\u00f3sitos de energ\u00eda, y tambi\u00e9n, a veces, alg\u00fan armamento. \u201cHay que atacar la moral del enemigo\u201d, programan sus estrategas, \u201cHay que destruir su alma, su religi\u00f3n pagana\u201d. Pero en una guerra civil no hay consuelo para nadie, ni vencedores ni vencidos. Todos somos los perdedores de una humanidad rota y fracasada. \u00bfQu\u00e9 nos salvemos los buenos para reconstruir un mundo puro? Pero, \u00bfAcaso los buenos somos nosotros? \u00bfQu\u00e9 no conocemos nuestra historia sagrada y sangrienta?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los bomberos que apaguen este incendio? Yo vomito mi dolor y mi violencia de madrugada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El fuego ha entrado en mis palabras. Mi discurso est\u00e1 ardiendo. \u00bfD\u00f3nde refrescar esta calentura belicosa? No puedo seguir mirando la sombra de mi alma en un mundo que se quema. Debo volver a la mansedumbre de la orilla. Debo entrar en el rio silencioso de m\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCobarde\u201d me gritan desde mi espalda los autoritarios. \u201cTraidor, \u00bfpor qu\u00e9 nos abandonas?\u201d a\u00fallan los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo entonces decir que este mundo no es mi asunto, que sus guerras no son mis guerras, que mi alma no tiene color ni partido; y mucho menos arma.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 curioso, nunca me di cuenta antes que \u201carma\u201d y \u201calma\u201d son casi la misma palabra, solo que una es \u00e1spera y la otra suave. Prefiero la suavidad de mi alma a la aspereza armada e impositiva de este mundo. \u201cMi reino no es de este mundo\u201d: elijo quedarme con el lema del buen Jes\u00fas. Arrojo la espada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Que se repita la historia entonces. Qu\u00e9 el sumo sacerdote del odio, Caif\u00e1s, proclamado se\u00f1or de la verdad divina, haga su trabajo de proclamar condenas. Qu\u00e9 Pilatos, embajador del imperio, se lave las manos como siempre, despu\u00e9s de haber dispuesto que nadie escape a la matanza de sus legiones. Que Herodes-Netanyahu beba en su c\u00e1liz maldito la sangre de los justos. Y que all\u00e1 en su est\u00fapido trono, Ner\u00f3n-Trump siga tocando su flauta de oro, flautista de Hamelin y embrujador de ratas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me marcho de este circo de locos. Me voy de aqu\u00ed. Me lanzo al r\u00edo de mi alma. Amanecer\u00e9 ma\u00f1ana en un pueblo pobre de Monta\u00f1a, esos que ponen al viento sus banderas de oraci\u00f3n, donde sus gentes buenas caminan con el coraz\u00f3n abierto, la sonrisa en los labios y la pobreza en las manos vac\u00edas de todo; y, sin embargo, llenas de plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que contaron el \u201ccuento del reino\u201d me dijeron que era de \u201cotro mundo\u201d; pero no me explicaron que \u201cmundo\u201d era un estado mental, que la realidad es la \u201cRealidad\u201d, pero que el \u201cmundo\u201d es la construcci\u00f3n psicosocial y pol\u00edtica que creamos con nuestra mente, valores y acciones. No me dijeron que ese reino est\u00e1 en la tierra y que la puerta est\u00e1 en cada uno; que es un reino cuyos ciudadanos han comprendido la Unidad fundamental de la Realidad, que todos somos partes de una misma red; que, por lo mismo, han descartado la violencia, pues la violencia solo engendra m\u00e1s violencia. Ellos son los que multiplican los panes y los peces, los que comparten la pobreza con alegr\u00eda, los que beben en los ojos un n\u00e9ctar que nace del coraz\u00f3n. Son los hijos de nuestra com\u00fan humanidad, los que trascienden razas, religiones y costumbres; los que, \u201cen realidad\u201d asumen un origen com\u00fan, seamos creyentes o no creyentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese reino quiero romper mi desvelo. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 su puerta? \u201cL\u00e1nzate al r\u00edo de tu alma y d\u00e9jate llevar por la corriente que te ha engendrado\u201d, que el desprendimiento te lleve, cada vez m\u00e1s pleno\/a, hacia una plenitud que no es tuya, porque es de todos. \u00bfO voy a creer que mi verdad es m\u00e1s verdadera que la tuya? \u00bfQu\u00e9 mi reino es mejor que el tuyo?<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelvo a la orilla del rio. Abandono el mundo a su destino. Me entrego a la fluidez de lo Real.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>P. Francisco Bontempi<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9dico y Psicoterapeuta<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS LADOS DE LA ORILLA<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS LADOS DE LA ORILLA \/\/&nbsp;Me puse a pescar en la orilla de m\u00ed mismo.&nbsp;El r\u00edo estaba amable hacia adentro y hacia fuera era tierra. \u00bfQu\u00e9 pescar\u00e9 esta noche, peces del alma o bichos de la tierra? 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