SED E INERCIA

Posted By pfbontempi on Feb 1, 2024


SED E INERCIA

Fines de enero, pleno invierno, amaneciendo en casa, montes de Tegueste, hacia el oeste, la luna llena entre nubes sobre el mar. El amanecer es precioso, desde el este comienzan los arreboles. Belleza y, sin embargo, una extraña sensación de alarma. La naturaleza, cíclica como ella suele ser, ha entrado en crisis. El aire es cálido, como de primavera. Podría ser mayo, pero es enero. Los árboles, entre la sed que sufren y la sequedad del aire han echado flores y pequeños frutos que se perderán. Pierden su energía, desperdiciada en un esfuerzo inútil por sobrevivir. A las gentes que vivimos en el campo nos cuesta cada vez más conseguir agua. Regar el huerto que cuidaba un viejo campesino le ha hecho llorar. La ciudad duerme, inconsciente sobre el calor del asfalto, entre cristales. La red de tuberías donde el agua aún no falta, la trama de cables eléctricos y redes de microondas, sostienen una dormida sensación de normalidad, un mundo virtual recreado por incansables creadores de imagen, pagados por los consumidores de una vida convertida en espectáculo. La ciudad duerme inconsciente, sueña los sueños de miles de pequeñas vidas, agitadas por la pasión y la pugna política, del circo y el esperpento en el que se regocijan, con mala uva, los informadores envenenados de sí mismos. 

¿Quién gobierna este mundo inconsciente? Algunos dicen que lo gobierna el partido rojo. Otros que lo gobierna la confabulación de los azules. Otros afirman que todo está manejado por cuatro familias. Algunos rezan de madrugada para que su dios, el que en último término sostiene los hilos, nos deje vivir un día más. 

¿Quién gobierna este mundo? La inercia. Una enorme masa inercial, alimentada por miles de pequeñas inercias, cada una amarrada al impulso de seguir con lo suyo, lo mío, lo nuestro, la vida misma convertida en nuestro santo consumo, nuestras benditas costumbres: pura inercia hacia el ocaso de algo que se consume necesaria e inevitablemente, mientras aún no vemos claro ni el perfil ni la frente del mundo al que estamos llegando, caliente, en todo caso, como la bola de fuego del amanecer. Será un verano tórrido. La inercia enseña sus curvas y sus tendencias. Ojalá este gran quiebre nos haga más solidarios. 

Francisco Bontempi

Médico y Psicoterapeuta

SED E INERCIA