LA LARGA EDAD DE LAS PIEDRAS, un microrelato

Posted By pfbontempi on Mar 19, 2022 | 0 comments


Fue un largo trabajo, yo te tiraba piedras, tú me las devolvías, tú me tirabas piedras, yo te las devolvía. Y así nació la primera muralla de piedra, el túmulo de la primera guerra. Y nos separamos, a un lado tú y al otro lado yo. Y ya nadie más tiraba piedras, estaban todas amontonadas en una frontera bien establecida. Y nadie se acercaba a la frontera pues el vértigo de las pedradas aún parecía resonar en el aire. Y así vivíamos después del armisticio, cada uno en la capital del yo, a una prudente distancia del tú, la otra capital también llamada yo. Y así se rompió la unidad original. Y Dios, símbolo de unidad y principio, ya no estuvo en todas partes sino encerrado en santuarios de piedra, en identidades y fronteras, a veces en templetes, sobre antiguos campos de batalla.

‘Dame un instante sin fronteras’, dijo el poeta, ‘dónde ni yo ni tú’. Y nada más dijo, pues se perdió para siempre en el inescrutable bosque de la Realidad Desnuda.

Francisco Bontempi

(En medio de las pequeñas batallas del ego de todos los días, a veces muy crueles, y las cruentas guerras con que siguen gruñendo y mordiendo las enormes bestias imperiales)

LA LARGA EDAD DE LAS PIEDRAS